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El conmovedor caso de Samuelito, que volvió a Cipolletti y desató una fiesta en el barrio

Tras casi un año y medio en Buenos Aires, el adolescente volvió a casa. "Acá nos dijeron que iba a regresar sin vida", cuenta su incondicional padre a LMC.

La emoción desbordó las calles del barrio Antártida Argentina donde "se festejó hasta tarde con los vecinos". Tras un año y cuatro meses de una batalla feroz que incluyó un trasplante de médula ósea, Samuelito, de 16 años, regresó a su dulce hogar en Cipolletti.

El adolescente fue recibido con lágrimas, abrazos y la admiración de toda una comunidad que siguió de cerca su conmovedora historia de supervivencia.

Fueron siete años de batalla ininterrumpida en el que su incondicional papá Néstor estuvo luchando a la par de su hijo, renunciando a todo. La pesadilla para la familia comenzó en 2017. A los 7 años, cuenta el trabajador municipal a LM Cipolletti, Samuel fue diagnosticado con Leucemia Linfoblástica Aguda.

Tras meses de tratamiento en el Hospital Garrahan de Buenos Aires, los médicos indicaron que estaba sano. Sin embargo, la enfermedad regresó en 2022 y, de forma más agresiva, a principios del año pasado. El 8 de enero de 2025 marcó un quiebre.

Desde el Hospital Castro Rendón de Neuquén partieron hacia Buenos Aires con un pronóstico devastador: los médicos advirtieron que el joven corría el riesgo de no regresar con vida.

"Samuel me dijo que era lo último, que estaba cansado de tantas peleas", relató conmovido su padre, Néstor. "Samuel me dijo que era lo último, que estaba cansado de tantas peleas", relató conmovido su padre, Néstor.

"Le respondí que era su decisión, porque él era quien ponía el cuerpo y el alma. Pero confiamos en él y nos aferramos a nuestra fe cristiana", amplía en su emotivo relato.

El milagro médico y la señal antes del trasplante

Néstor, quien cría solo a Samuel y a sus dos hermanas tras "obtener la tenencia por situaciones de violencia familiar", recuerda el momento en que sintió flaquear sus fuerzas y se encomendó a Dios.

"Le pedí una señal a Dios. Y Samuelito, creer o reventar, esa noche tuvo un sueño especial. 'Le dije a Jesús que me tirara tres veces del pantalón. Me levanté y sentí la fuerza para decirle a mi hijo: 'Vamos a pelearla".

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El tratamiento en el Hospital Británico porteño fue extremo: Samuel superó un bloque de 15 quimioterapias en solo cinco días. Una vez limpio el organismo, llegó la oportunidad definitiva.

Una joven de 28 años donó la médula

Padre e hijo pasaron 40 días en estricto aislamiento dentro de una habitación del hospital para evitar infecciones. Hoy, la recompensa es total: Samuel está curado y solo deberá regresar a Buenos Aires cada 20 días para controles de rutina.

Al cumplirse un año del procedimiento, la familia podrá solicitar formalmente a través del Incucai conocer la identidad de la donante para agradecerle en persona.

Un regreso a la vida que festejó todo el barrio

La llegada de Samuel revolucionó la vivienda familiar de la calle Río Negro. Vecinos, amigos y su abuela Hortencia se acercaron a festejar una victoria que parecía imposible.

"Ayer nos acostamos tardísimo. Se llenó la casa. El recibimiento fue hermoso, la gente no podía creer toda la lucha que pasamos", comentó Néstor sumamente emocionado.

El regreso de Samuel implica también el inicio de una nueva etapa. De a poco, el adolescente comenzará a retomar el colegio y sus actividades sociales para construir, finalmente, una vida normal.

Samuelito (2)

Néstor no quiso dejar pasar la oportunidad de agradecer el apoyo recibido. "Le quiero dar las gracias al Intendente y a la Municipalidad de Cipolletti, yo trabajo en el área de Arquitectura y Obras, hacemos mantenimiento, rampas, etc... Me respetaron el sueldo y así pudimos sustentarnos económicamente todo este tiempo en Buenos Aires. Gracias por la empatía y solidaridad", agradeció.

La pesadilla quedó atrás. Hoy, el barrio Antártida Argentina celebra la vida de un joven que demostró que, con fe, amor familiar y el avance de la ciencia, los milagros existen.