Un joven pistolero oriundo de Cipolletti fue condenado a 4 años de cárcel efectiva luego de que se le unificaran varios hechos. El acusado fue identificado como Ignacio Javier Gómez, quien a fines de abril fue apresado por la Policía en el barrio San Lorenzo. Al ser requisado, los agentes encontraron un revólver calibre 22, cargado con siete municiones.
Gómez, de 23 años, fue el protagonista de un juicio abreviado presidido por la jueza de juicio Alejandra Berenguer, quien homologó un acuerdo de la fiscalía y la defensa y le aplicó al imputado cuatro años de prisión.
El último hecho ocurrió el 26 de abril, hace menos de un mes, y una vez detenido, el acusado fue sometido a una unificación de todas las causas en trámite y al proceso abreviado, definiéndose las penas, que ya quedaron firmes.
La jueza que homologó el acuerdo destacó los beneficios del sistema oral, la posibilidad de arribar a acuerdos entre las partes y la resolución del caso “ya que se trató de un delito que hace a la seguridad de la ciudadanía. También la celeridad de las pericias por la desburocratización del sistema procesal”.
La fiscalía le imputó a Gómez un hecho ocurrido en Cipolletti el 26 de abril, a las 21:30 aproximadamente, en la intersección de las calles Gobernador Castello y Río Gallegos, cuando el joven portaba en su bolsillo un revólver, marca Pehuen numeración 1549, con tambor de 8 alveolos que contenía una vaina servida y siete municiones calibre 22 largo.
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