Ya es un clásico, un triste clásico. Como todos los veranos, escasea el agua en los sectores barriales del este de Circunvalación Presidente Perón, para desgracia y sufrimiento de muchas familias. Las carencias, en realidad se hacen sentir incluso semanas antes del inicio de la temporada estival, cuando en primavera comienzan a levantar los primeros calores rigurosos.
Pobladores del barrio CGT contaron que entre la noche del lunes y ayer martes no se les llenó el tanque de agua y no dispusieron, por ello, del líquido en las canillas del interior de su vivienda. Solo les quedó como recurso usar la canilla del patio que da a la calle, que tiene una presión muy acotada, con lo que tardan en llenarse los baldes para aprovisionarse y aguantar el calor.
Pero la falta se viene sintiendo desde días previos, con cortes o caídas de la presión muy notables. Y el problema es que en los hogares en donde vive gente adulta mayor o niños muy pequeños las complicaciones se acrecientan y se vuelven intolerables, a esta altura del partido. Y más, en tiempos de pandemia.
En algunas viviendas del CGT y otros barrios de los alrededores hay pobladores que han optado hace tiempo por instalarse bombas y cisternas propias para almacenar agua, presionando sobre la red. El hecho es que este tipo de instalaciones puede afectar el suministro en casas aledañas, en una espiral que perjudica a quienes no cuentan con este tipo de equipamiento.
A todo esto, no ayuda a calmar los ánimos las dificultades para comunicarse con ARSA para que recibir una solución. Son tiempos en que una respuesta puede ayudar a serenarse a quienes lo están pasando mal por alguna circunstancia.