Una patrulla de la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica secuestró 400 kilos de pescado que iban a ser comercializados en Cipolletti, pero no contaban con la documentación sanitaria ni rótulos. La mercadería venía de Mar del Plata y fue interceptada en Cervantes durante un control de rutina.
Desde el Senasa informaron que el cargamento fue puesto a disposición de las autoridades locales y que esta mañana realizaron una exhaustiva revisión junto a las inspectoras municipales.
Los controles del Senasa se intensificaron por Semana Santa, ya que la demanda de pescado es muy alta.
Allí constataron que el decomiso fue de 286,9 kilos de filet de merluza refrigerado y 33,6 kilos de productos rebosados que no contaban con la documentación sanitaria de respaldo.
Además de 79,2 kilos de filet de merluza congelada que carecía de los rótulos que permiten conocer el origen de la mercadería. Debido a las irregularidades, desde el área procedieron a destruir los productos.
Decomiso de carne con hueso
Por otra parte, hoy a la madrugada agentes del Senasa decomisaron y destruyeron 150 kilos de carne con hueso en el Puesto Puente Dique en Catriel. La mercadería era llevada desde La Pampa y tenía como destino comercial la provincia de Río Negro. Era trasladada en una camioneta personal faltando a todas las normas de salubridad e higiene necesarias.
Decomisaron dos toneladas y media de pescado que venían para la región