Es un oficial de la Comisaría del Anai Mapu que fue descubierto de manera insólita. Recibó una sanción interna y otra judicial, pero puede seguir trabajando.
Un policía de la Comisaría 45 del barrio Anai Mapu de Cipolletti que realizaba tareas de limpieza por una invasión de hormigas que se había registrado en una de las oficinas de la unidad encontró en uno de los cajones de un fichero cinco denuncias de carácter penal que habían sido presentadas meses antes y que no habían recibido el trámite legal correspondiente.
Como en la documentación aparecía el nombre y firma del presunto responsable de la recepción, se abrió un expediente interno que derivó en una sanción administrativa, consistente en días de arresto.
Pero también se inició una causa judicial, en la que el uniformado, identificado como Danilo Gabriel Leyes, con jerarquía de Oficial Subinspector, fue imputado por el delito de “incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
La investigación penal encabezada por la Fiscalía determinó que los hechos se produjeron entre el 25 de octubre de 2024 y el 12 de mayo de 2025.
En ese lapso, el efectivo tomó cinco denuncias -cuyo contenido no se detalla-, pero en lugar de elevarla para que continuara su trámite, las dejó paralizadas en un armario de la Oficina de Servicio.
La maniobra quedó expuesta cuando otro oficial se abocó a realizar labores de limpieza ante la presencia de hormigas. Al abrir uno de los cajones de un fichero que utilizaba Leyes, encontró las cinco denuncias, entre trozos de "pan viejo y tazas sucias". De inmediato puso en alerta a sus superiores, lo que dio lugar a que se asentara el hallazgo en el parte de novedades, y al inicio de las actuaciones internas que terminaron en la sanción.
En tanto que la causa judicial avanzó con indicios y pruebas incontrastables que reunió la investigación. El testimonio del efectivo que encontró las denuncias, como la firma e identidad del acusado que aparecían en ellas, fueron clave para sostener su imputación.
En una audiencia realizada recientemente el Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Gabriel Lamas y el defensor Oficial Mario Nolivo le comunicaron al juez Marcelo Gómez que habían consensuado cerrar el caso en un juicio abreviado.
La propuesta, que requería el reconocimiento de su culpa por parte del acusado, consistía en imponerle como sanción una multa irrisoria de 750 pesos, más la “inhabilitación especial” para cumplir tareas de todo tipo de trámites judiciales dentro de la institución policial, todo por un plazo de 3 meses. Es decir que podrá seguir integrando la fuerza, aunque cumpliendo otras funciones.
La Fiscalía explicó que la solución fue encontrada "en base a precedentes similares de este tipo de hechos" y citó un registro de la ex Cámara Primera en lo Criminal de Cipolletti, que agosto de 2012 si dictó una sentencia igual y la inhabilitación para trabajar.
Leyes, quien no contaba con antecedentes penales computables, avaló el acuerdo alcanzado entre la Fiscalía y Defensa, por lo que admitió haber cometido los hechos.
El juez Gómez también aceptó el planteo y dictó el fallo en los términos expuestos por las partes. Destacó que las pruebas presentadas por la Fiscalía y la confesión Leyes sostenían su culpabilidad. Además, el magistrado ordenó comunicar la sentencia a la Jefatura de Policía rionegrina.