La gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, se reunió este jueves por la mañana con el ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, y el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, para dialogar sobre la prórroga de la Emergencia Frutícola de peras y manzanas, que contempla medidas de alivio financiero para los integrantes de la cadena productiva.
A través de sus redes sociales, la mandataria provincial explicó que el aplazamiento de la emergencia es "clave para la economía regional de Río Negro y Neuquén", y que el ministro de Desarrollo Productivo también manifestó la necesidad de prorrogar la medida.
"Haremos en conjunto una evaluación previa de la situación actual de las empresas que, a través de la norma, podrán continuar con su proceso de reconversión y mostrando signos de crecimiento", agregó.
La fruticultura es, junto con la ganadería, una de las dos actividades económicas que se encuentran funcionando en plena pandemia de COVID-19, generando fuentes de empleo y recursos en un contexto complejo.
La pandemia de COVID-19 afectó seriamente a la actividad en todos sus eslabones. Los mercados internacionales sufrieron fuertes devaluaciones, por lo que gran parte de la fruta comercializada a dichos destinos sufrieron ajustes de acuerdos de precios, principalmente Rusia y Brasil.
Por otra parte, por el contexto sanitario actual, toda la actividad trabaja con protocolos de reducción de personal, horaria y en el transporte; además de costos más altos para poder estar operativos.
En Río Negro hay actualmente galpones de fruta cerrados preventivamente por contagios cercanos o de círculos íntimos a familiares de empleados de alguna firma, o bien permanecieron cerrados en la zona de Valle Medio donde por 21 días hubo cordón sanitario.
Carreras solicitó la prórroga de la Emergencia Frutícola Nacional
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"El efecto sobre la fruticultura puede ser muy grave"