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Quién es el tirador de las 1200 Viviendas que quedó detenido

Es un vecino con arraigo en esta ciudad que trabaja en el Municipio. En el pasado cumplió una condena de 10 años de prisión. "Se supone que se había resocializado y hoy lo encontramos de nuevo con un arma en la mano", dijo la jueza.

Se supone que se había resocializado y hoy lo encontramos de nuevo con un arma en la mano", dijo la jueza Sonia Martín.

Es el caso de un vecino con arraigo en esta ciudad, del barrio 200 Viviendas, que trabaja en el Municipio. En 2018 agotó una pena de 10 años de prisión efectiva por una serie de delitos; y ahora, volvió a las armas para amenazar a una vecina y dispararle cuando ingresaba a su casa de la calle José Hernández 2040, a escasos metros de la Subcomisaría 79.

Fue identificado como Bruno Maximiliano Silva, de 31 años.

Este jueves por la mañana fue acusado por un concurso de delitos: portación ilegal de arma de fuego, amenazas calificadas y abuso de arma. Los acusaron por dos hechos ocurridos en la madrugada del miércoles.

De acuerdo a la teoría fiscal, primero se le acercó a la víctima cuando fumaba un cigarrillo en la vereda, luego extrajo un arma de fuego y le apuntó a la cabeza. Justo en ese momento llegó la pareja de la mujer, quien aprovechó la distracción del agresor para ingresar a la vivienda.

En esas circunstancias, el detenido comenzó a dispararle. Los disparos no lesionaron a nadie pero provocaron destrozos en el domicilio de la víctima.

La subcomisaría queda a escasos 100 metros del lugar, de modo que las detonaciones de arma de fuego no pasaron desapercibidas. El personal policial salió de la unidad y vio al sospechoso que escapaba corriendo. En la huida, arrojó el arma en el patio de otro vecino. Hubo una persecución, y en las calles Scalabrini Ortiz y Manuel Estrada quedó detenido.

También el arma fue recuperada, y quedó demostrado que era apta para disparar.

"Ella -la víctima- fumaba un cigarrillo cuando saca un arma, apunta a su cabeza y gatilla". La amenaza agravada de Silva.

La fiscalía pidió la prisión preventiva para cuidar a la víctima y garantizar el desarrollo del proceso. "No hay otra medida mas idónea para preservarla, teniendo en cuenta la gravedad del hecho. Todos los delitos fueron contra su integridad física", dijo la fiscal Ivana Vaselatti.

Tirador 1200 V.jpg

Dos defensores - Sebastián Nolivo y Facundo Polantinos- se opusieron, en tanto consideraron que no se encontraba fundado el pedido de la prisión preventiva, ni se explica una medida alternativa. Recordaron, además, que la regla de todo proceso es la libertad; y que no se pueden tener en cuenta los antecedentes penales del acusado porque eso conspira contra el proceso de resocialización.

Sin embargo, la jueza Sonia Martin consideró válido el pedido de la fiscalía, aunque ésta no brindara mayores argumentos. "La ley me obliga a extremar sus recaudos por ser la victima una mujer", expresó la magistrada.

Y agregó: "Se supone que se había resocializado y hoy lo encontramos de nuevo con un arma en la mano. No sólo eso, ha ido a cometer un delito muy cerca de la (sub)comisaría. No hay una medida menos gravosa que se pueda tomar. No queda otra que la prisión preventiva".

La defensa había sugerido una prohibición de acercamiento y la colocación de un dispositivo electrónico para monitorearlo.