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El cruce que tuvieron una beneficiaria del plan Calor con otra vecina puso en evidencia una práctica tan habitual como polémica.
Fue en un grupo de Whatsapp donde se vende de todo, en Cipolletti. El miércoles, la beneficiaria puso en venta la bolsa de leña que le entrega el Municipio, y otra vecina le cuestionó por qué lo hacía.
La siguieron en un chat privado donde la respuesta que ofrece la beneficiaria por lo menos enoja. "Seguí pagando más -impuestos- así me dan más a mí y yo puedo vender (a la leña)", tiró.
En teoría, vendía las bolsas de leña que entrega el Municipio para comprar una garrafa porque no recibe bono de gas y el humo le hace mal.
"Yo le pregunté por qué la vendía, y en un audio me dice 'seguí pagando los impuestos, que yo la recibo de regalo´. Molesta que conteste de esa manera", expresó la vecina consultada por LMCipolletti.
Más allá, solicitó al Municipio que vea de ayudar a quienes realmente lo necesiten.
Consultada al respecto, la titular de Desarrollo Humano, Viviana Pereira, sostuvo que no están para nada de acuerdo con que se venda la leña que entregan durante los meses más fríos del año. No obstante ello, aseguró que "son los menos", y si bien algunos lo hacen para sacar rédito, comentó que otros apelan a la venta "como estrategia, dentro de su propia vulnerabilidad social".
Es decir, venden lo que les ofrece el Estado para comprar otra cosa que necesitan y no pueden conseguir por otros medios. "Ahorcados por una situación económica", agregó Pereira. Por eso, consideró que no se puede tomar "una postura única" ni meter a todos en la misma bolsa.
Lo importante, remarcó, sería que éstas personas expresen su necesidad. "Si necesitan otra cosa, se pueden acercar y tratamos de ver cómo ayudar", indicó la funcionaria municipal.
"No coincidimos pero es una práctica habitual". La secretaria de Desarrollo Humano, Viviana Pereira.
Cada vez que los vecinos denuncia una situación similar, personal municipal intenta corroborar los hechos con los trabajadores de los centros de promoción social que están en los barrios. Pereira advirtió que ya se dio el caso de retirar ese beneficio.
"Por supuesto que nos enoja y en casos necesarios dejamos de entregar, pero sabemos la cantidad de facetas que tiene la vida de las personas en situación de vulnerabilidad", reiteró la funcionaria.
Desde lo legal, el hecho no configuraría un delito. "Puede ser inmoral, pero no necesariamente ilegal", indicaron en la fiscalía cipoleña.
El plan Calor dura cuatro meses. Este año, especialmente, se reforzó la entrega debido a las bajas temperaturas que transitó la población, en uno de los inviernos más crudos de los últimos tiempos.
El Municipio destinó nada menos que 20 millones de pesos para abastecer de leña y bonos de gas a unas 4400 familias, aproximadamente. Eso incluye el recurso, la mano de obra, el camión, el combustible...todo lo que implica poner en marcha el programa.
"Lo que si creemos es que las familias tienen que tener la confianza de plantear sus necesidades y ver si podemos ayudarlos", concluyó Pereira.
Actualmente, el programa ya se está completando. Son 16 mil bolsas por vuelta que da el camión por los barrios periféricos de la ciudad.