Trabajadores temen por 5300 puestos laborales y denuncian que más de 500 millones de dólares para obra pública fueron retenidos por el Ministerio de Economía.
La Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) rechazó el decreto del gobierno de Javier Milei que dispuso la disolución del organismo. Fabián Catanzaro, secretario general del gremio, advirtió que “hasta un 60% del personal podría quedar sin trabajo” y denunció la retención de más de 500 millones de dólares que debían destinarse a mantenimiento de rutas.
Según el decreto, las funciones de Vialidad Nacional pasarán a estar bajo órbita del Ministerio de Economía y de Gendarmería Nacional. Para el gremio, esta reestructuración representa una amenaza directa a los 5.300 trabajadores del organismo. “Nos han dado un piso del 30% de despidos, pero creemos que ese número puede ascender casi a un 50, un 60% de la dotación del personal”, advirtió el delegado.
En diálogo con CNN Radio Roca, Catanzaro sostuvo que la medida significa "básicamente cerrar un ciclo o cerrar una etapa que se había utilizado con la asunción del gobierno: llevar la obra pública a cero. Se asfixió presupuestariamente al organismo. Se le retuvo el impuesto a los combustibles que era de asignación específica y eran destinados exclusivamente a Vialidad Nacional".
En ese sentido, aseguró que "más de 500 millones de dólares para hacer obra pública fueron retenidos por el Ministerio de Economía. Mientras tanto, el 65-70% de las rutas nacionales están en estado regular o malo. El Gobierno Nacional, frente al reclamo nuestro, de los gobernadores y de la ciudadanía en general, ha decidido directamente disolver el organismo que podía llevar adelante estas tareas", sostuvo.
Para el trabajador de Vialidad Nacional, "el organismo no era el problema, sino que vuelva a tener financiamiento". Detalló que en el último tiempo, los propios trabajadores compraban materiales para poder costearlo. "Nosotros estamos en un punto donde nuestros compañeros compraban combustible, donde compraban materiales para poder salir a trabajar, salir a mantener las rutas que hay".
Catanzaro criticó la falta de continuidad en las políticas públicas a lo largo de los años. "Las medidas de este gobierno lo único que han hecho es agudizar un problema que venía de arrastre. En los últimos diez años, directamente no se invirtió en las rutas nacionales. Acá hay una cuestión clara, si no se invierte, no se puede construir, porque el privado acá tuvo 30 años de concesiones y no invirtió un peso. Las obras las terminamos haciendo desde Vialidad Nacional con fondos de todos los argentinos".
Además, resaltó la importancia de una política vial de Estado. "Coincido con la demanda de la ciudadanía en la necesidad de mejorar lo que hay. Pero eso requiere una política vial como política de Estado. No se puede comenzar un proyecto, llegar otro gobierno, frenarlo, crear otro esquema, y luego ese esquema se cae".
En este contexto, la Federación del Personal de Vialidad Nacional se declaró el estado de asamblea permanente en todos los distritos del país. Este martes, realizarán una conferencia de prensa en la sede central de Buenos Aires para visibilizar la situación que atraviesan y acordar medidas para los próximos días.
Si bien, Catanzaro resaltó que las medidas que se tomen en el marco del estado de asamblea tendrán como objetivo proteger derechos laborales, alertó sobre las consecuencias para toda la sociedad. “No se trata solo de los trabajadores de Vialidad. Esto va a afectar al conjunto de la ciudadanía de forma muy clara”.