En medio del dolor, reapareció el fantasma de otra pesadilla familiar. Además, el reclamo de los vecinos de Cervantes para evitar nuevas muertes allí.
Padres e hijos suelen, por lo general, tener cosas en común, parecerse físicamente, incluso imitarse uno al otro. Y jactarse con orgullo de las similitudes. Ahora seguramente en lo último que hubieran deseado coincidir Walter y Omar Edgardo Moreno sería en la peor desgracia, como finalmente sucedió en una de esas situaciones inexplicables de la vida.
La cruel ironía del destino hizo que ambos encontraran la muerte casi en idéntico lugar, con 25 años de diferencia. En la siempre temible y cada vez más sangrienta Ruta Nacional 22, a la altura de la famosa curva de Cervantes sufrieron sendos y fatales accidentes. Cuando ambos aún tenían muchos sueños por delante.
Moreno Padre, como lo recordó un histórico lugareño al referirse al padre de Omar, falleció hace aproximadamente dos décadas y media. Su descendiente Omar, por su parte, murió en el choque frontal que por estas horas conmociona a toda la región, en el que además resultó gravemente herida su pareja, que sigue internada en estado crítico.
La tragedia se ensañó con esta conocida familia de la localidad rionegrina, que por estas horas vive nuevamente un drama tras un siniestro vial que revive los fantasmas y el triste recuerdo. Doble pesadilla.
Siempre según la misma fuente, un vecino con muchos años en el pago, don Walter Moreno perdió la vida tras accidentarse cuando se trasladaba junto a su esposa en un Fiat Regata a “menos de dos kilómetros del choque en el que ahora murió su hijo”.
El hombre, que conducía el vehículo, salió despedido del mismo y a causa del violento impacto lamentablemente falleció. En tanto, su mujer logró sobrevivir aunque aquel desgraciado episodio la marcó para siempre. A ella y a todos sus seres queridos.
El trágico suceso que terminó con la vida de Omar Moreno ocurrió alrededor de las 10:30 de este jueves 14 de mayo. El incidente consistió en un choque frontal sobre un tramo de la Ruta 22 que aún no cuenta con configuración de autovía, en cercanías de Cervantes.
Moreno conducía un Ford Focus que circulaba en sentido este e impactó, por causas que aún son materia de investigación, contra un Peugeot 307 que se desplazaba en dirección contraria. Debido a la violencia del impacto, falleció en el lugar.
Era un hombre de profunda trayectoria institucional, política y empresarial en la ciudad, que se ve sumamente consternada por el hecho.
No era solo un vecino conocido, sino un protagonista activo en la vida institucional de Cervantes. Su compromiso con el marco legal y democrático de la ciudad quedó sellado en la historia local al desempeñarse como Convencional Municipal en la redacción de la Primera Carta Orgánica de 1989.
Su vocación de servicio lo llevó a ocupar diversos roles de relevancia con el paso de las décadas. Entre 2007 y 2011, integró el Tribunal de Cuentas del municipio, y más recientemente, en 2019, volvió a aportar su experiencia como Convencional Municipal durante la reforma de la Carta Orgánica.
El habitante de la zona que brindó la información a LMC recordó que el mayor de los Moreno “era el dueño de un aserradero importante de la ciudad, que llevaba su nombre, establecimiento Walter Moreno. Y cuando él falleció al principio su hijo Omar continuó con el emprendimiento. Quién iba a imaginar que tendría el mismo destino”, se lamentó.
“¿Qué pasa que en el tramo Allen-Cervantes no se termina nunca la autovía?, se preguntó, en tono crítico, el paisano. ¿Cuántas muertes más habrá que esperar?, agregó preocupado por la seguidilla de accidentes trágicos.
Es que el pasado 6 de abril, un joven motociclista de 29 años de Colonia Fátima murió tras protagonizar un grave choque cuatro días antes sobre el kilómetro 1.159 de la Ruta 22, entre los dos accesos a la ciudad de Cervantes.
Justamente, ese movimiento permanente de tránsito entre los vecinos que ingresan y salen a la localidad, sumado al intenso tráfico propio de una ruta nacional que conecta a la región conforman un combo demasiado riesgoso.
La víctima se trasladaba en una Yamaha de 125cc en sentido este-oeste cuando impactó contra la parte trasera de un camión Mercedes Benz 1114 cargado con cajas de fruta.
Sobre fines de marzo, también a la altura del barrio Colonia Fátima se registró otro grave accidente. Un Fiat Cronos que circulaba en sentido Cervantes-Roca colisionó de manera semifrontal con una motocicleta de 110 cc en la que viajaban dos personas. Hubo heridos.
Como si fuera poco, también allí a mediados de febrero se produjo un violento choque entre dos camiones El siniestro dejó a tres personas lesionadas que fueron trasladas al Hospital de Cervantes y el impacto provocó el incendio de un semirremolque.