El estudio ya registró más de 30 ejemplares de bacota, gatopardo y cazón. Activa participación activa de pescadores locales.
La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro participó de una jornada informativa donde la organización ambientalista WCS Argentina expuso los resultados preliminares del proyecto que analiza el impacto de la pesca deportiva dirigida a condrictios (tiburones y rayas) en las áreas protegidas costero-marinas. En ese escenario, la noticia es que identificaron tres especies de tiburones.
La investigación se lleva a cabo formalmente desde febrero de este año en el Área Natural Protegida Punta Bermeja – La Lobería. El estudio cuenta con el aval y acompañamiento del gobierno provincial para robustecer las bases de datos ambientales de la región.
Durante el encuentro, desarrollado bajo una modalidad mixta presencial y virtual, los investigadores del programa Marino Costero detallaron que ya se registraron más de 30 ejemplares correspondientes a tres especies distintas de tiburones: el bacota, el gatopardo y el cazón.
Las campañas de monitoreo permitieron recolectar datos fundamentales sobre la estructura de sexos, las tallas de los animales y los primeros indicadores sobre cómo estas especies utilizan los ambientes costeros protegidos de la provincia.
Uno de los puntos más destacados por los especialistas Lucas Albornoz y Juan Martín Cuevas fue la participación activa de los pescadores locales en el proceso de recolección de datos. Este enfoque de trabajo colaborativo permitió integrar los saberes tradicionales de la comunidad costera con el rigor científico.
La iniciativa fortaleció la conciencia sobre la conservación marina en el territorio y generó datos de alta calidad biológica y ecológica para evaluar la dinámica de la pesca deportiva tanto dentro como fuera de las reservas.
La información obtenida a través de este monitoreo resulta indispensable para optimizar la gestión de las áreas naturales protegidas rionegrinas. Además, permite diseñar políticas de conservación basadas estrictamente en evidencia científica. Desde la provincia reafirmaron la importancia de dar continuidad a este tipo de investigaciones conjuntas entre el sector público, la comunidad y los organismos especializados para asegurar la preservación a largo plazo de la rica biodiversidad marina local.
Es decir, los nuevos tiburones identidicados en Río Negro no son peligrosos.