El operativo especial desplegado en Río Negro atendió sobre todo siniestros viales, consumos problemáticos y lesiones por pirotecnia.
Durante los festejos navideños, el sistema de salud rionegrino reforzó la atención en toda la provincia. El SIARME y las guardias hospitalarias trabajaron de manera coordinada para responder una demanda marcada por emergencias viales, intoxicaciones y episodios vinculados al uso de pirotecnia.
El SIARME concentró intervenciones en zonas urbanas con mayor circulación, donde tiene sus bases operativas: Cipolletti, Bariloche, General Roca y Viedma. Los casos incluyeron emergencias críticas, accidentes de tránsito y abordajes de salud mental. La actividad se mantuvo sostenida durante la madrugada del 25.
En paralelo, los hospitales públicos garantizaron guardias operativas en todas las regiones sanitarias. Se registraron consultas clínicas generales, emergencias cardiovasculares, intoxicaciones y lesiones de distinta consideración, con derivaciones a centros de mayor complejidad cuando fue necesario.
El personal sanitario también atendió lesiones vinculadas a la manipulación de pirotecnia. Desde el Gobierno provincial recordaron los riesgos que implica su uso, especialmente para niñas y niños, personas mayores, personas con sensibilidad auditiva, animales y el ambiente.
Río Negro mantiene vigente la Ley de Pirotecnia Cero, que prohíbe artefactos de estruendo, y se encuentra bajo Emergencia Ígnea. La combinación eleva el riesgo de incendios ante el uso irresponsable de elementos explosivos.
Entre la actividad asistencial destacó el nacimiento de Luna en el hospital de Valcheta. La beba llegó al mundo a las 8:15 con un peso de 3,800 kilos, en un parto acompañado por el equipo de salud local.
Los equipos de salud continúan operativos durante el período festivo, con guardias reforzadas para sostener la atención en todo el territorio provincial.
“No hubo mayores complicaciones y el balance es positivo”, destacó Cintia Olguin, jefa de guardia del Hospital Pedro Moguillansky a LM Cipolletti, al referirse al saldo que dejó la Nochebuena y las consultas más frecuentes que recibieron ya en Navidad.
Precisó que continuando la tendencia del año pasado “atendimos escasos pacientes con quemaduras”, dejando entrever que las campañas anti-pirotecnia surtieron efecto en la ciudad.
Dentro de ese contexto positivo, el director del centro de salud, Juan Pablo Palma, amplió que el caso más inquietante fue el de “un menor con una quemadura por pirotecnia en párpado inferior”.
Asimismo, las calificadas fuentes consultadas indicaron a este medio que mermó notoriamente el número de personas “alcoholizadas” respecto a la Navidad de 2024.
En contrapartida, señalaron que este jueves “los ingresos están siendo por cuadros de gastroenteritis y las intoxicaciones alimenticias”, propio de los excesos en las comidas de esta fecha. Por su parte, desde el Hospital confiaron a LMC que se registraron “algunos incidentes menores” pero ningún accidente tomó mayor gravedad.