La familia que habita la casa se salvó de milagro. Hubo un operativo para rescatarlo. Piden ayuda para limipar el excremento y reparar los daños.
El cielorraso de una vivienda se desplomó y los habitantes de la familia que allí residen se salvaron de milagro. Los propios damnificados adjudicaron el hecho a la cantidad de excremento de palomas y otros elementos que se habían acumulado en el entretecho.
El inusual incidente se produjo en las últimas horas en un inmueble del barrio 181 Viviendas, ubicada sobre calle Sobral al 800, en la zona sur de Bariloche, mientras realizaban obras de reparación.
En el lugar viven 4 personas y 3 mascotas. Una de las residentes explicó con tono de desesperación a El Cordillerano que “se nos cayó parte del cielorraso y cayó todo el nido de palomas que había arriba. Hay muchísima cantidad de caca, plumas, palomas muertas y escombros adentro de la casa. No podemos estar adentro por el olor y es peligroso".
Según se describe, por poco no fue una tragedia. "Ayer mi hijo y mi esposo se salvaron de milagro, estaban tapando las grietas y de repente se les cayó todo el cielorraso encima. Pudieron salir de milagro, gracias a Dios no les pasó nada más que el susto y el polvo que inhalaron".
No obstante, la mujer remarcó que el colapso de la estructura agrava sus problemas de salud. "Yo como tengo asma, es un peligro", afirmó.
Tras tomar conocimiento del hecho, personal de Protección Civil del municipio barilochense acudió al lugar, notificó a los vecinos y entregó pautas de prevención. Además, solicitaron una ambulancia que se hizo presente en el domicilio para verificar y controlar los parámetros de salud de los ocupantes.
Desde el área comunal se le brindaron herramientas a la familia y se les ofreció la alternativa de un alojamiento temporal hasta tanto se pudiera resolver la situación edilicia.
Sin embargo, optaron por no dejar su hogar por razones de seguridad, dado que temen ser víctimas de robos. Por ese motivo y por tratarse de un domicilio privado, se dio formal intervención al área de Obras Particulares y se informó el caso a la policía.
La caída del cielorraso requirió de la intervención del área de Salud de la ciudad cordillerana rionegrina. Desde ese ámbito advirtieron acerca de los severos riesgos que implica manipular o retirar semejante acumulación de residuos de aves de años sin la protección adecuada.
Puntualmente, se remarcó que “cualquier persona que ingrese a colaborar debe contar de manera obligatoria con barbijos especiales y equipamiento de bioseguridad, ya que la exposición al guano seco representa un peligro considerable para las vías respiratorias y la salud en general”.
La familia damnificada realizó un pedido desesperado de ayuda para retirar la enorme cantidad de estiércol de las aves y arreglar los daños. Manifestaron que necesitan la colaboración de voluntarios con bolsas de consorcio para retirar la basura, personas capacitadas o con presupuestos accesibles para reparar el techo y el cielorraso, y materiales para tapar las entradas y evitar nuevos riesgos, advirtiendo que el resto de la estructura también corre peligro de ceder. Quienes deseen colaborar, puede transferir dinero para reponer los materiales al Alias: artehume.10 de Mercado Pago a nombre de Mirta Calfín.