"¿Tenemos que esperar una tragedia?": fuerte reclamo por el estado de una escuela de Río Negro

La comunidad educativa del CET 31 de Villa Manzano denunció graves problemas edilicios, difundió imágenes del deterioro y exigió soluciones urgentes.

Estudiantes, trabajadores y familias del CET 31 de Villa Manzano requieren urgentes respuestas ante los serios problemas edilicios que afrontan.

La comunidad educativa del CET 31 de Villa Manzano volvió a expresar públicamente su preocupación por las condiciones edilicias del establecimiento secundario. A través de un contundente reclamo, estudiantes y vecinos exigieron respuestas urgentes y soluciones definitivas para garantizar la seguridad de quienes asisten diariamente a la institución.

El pedido tomó mayor repercusión luego de la difusión de imágenes y videos que muestran el deterioro del edificio escolar. El material generó preocupación entre las familias, que advierten sobre posibles riesgos para estudiantes, docentes, directivos y trabajadores auxiliares.

La situación no es nueva. Según expresaron quienes impulsan el reclamo, los problemas edilicios llevan tiempo sin resolverse y las respuestas recibidas hasta el momento resultaron insuficientes. El malestar acumulado derivó en una nueva exposición pública del conflicto.

El establecimiento, ubicado en Villa Manzano, en el municipio de Campo Grande, recibe diariamente a integrantes de la comunidad educativa que desarrollan actividades académicas y de formación técnica. Ahora, el pedido apunta a conseguir una intervención que permita garantizar condiciones seguras.

Un reclamo urgente por la seguridad de los estudiantes

A través de un comunicado difundido públicamente, integrantes de la comunidad educativa manifestaron su preocupación por el estado del colegio y advirtieron que las condiciones actuales podrían representar un peligro para quienes concurren diariamente al establecimiento.

"Queremos hacer un reclamo público y urgente por las condiciones en las que se encuentra el edificio de nuestro colegio técnico secundario CET 31 Villa Manzano", expresaron en el mensaje que comenzó a circular entre vecinos y familias.

En el documento remarcaron que la seguridad de los alumnos y trabajadores debe ser una prioridad y cuestionaron que las actividades escolares continúen desarrollándose en un contexto de incertidumbre respecto de las condiciones de infraestructura.

"No podemos permitir que quienes van a estudiar y trabajar tengan que hacerlo en un edificio cuyas condiciones podrían poner en riesgo su integridad física y su vida", advirtieron los integrantes de la comunidad educativa.

La preocupación adquiere especial relevancia por tratarse de una escuela técnica, donde los estudiantes no solamente cursan materias tradicionales, sino que también desarrollan actividades prácticas vinculadas con su formación profesional y su futura inserción laboral.

Exigen inspecciones y obras para el CET 31

El reclamo está dirigido a las autoridades educativas de Río Negro, a quienes solicitaron que se presenten en el establecimiento para realizar una inspección integral y determinar cuáles son las intervenciones necesarias para resolver los problemas denunciados.

"Un colegio técnico debe ser un lugar seguro para aprender, capacitarse y construir un futuro, no un espacio donde la comunidad educativa tenga que preocuparse por su propia seguridad", señalaron desde el sector que impulsa el pedido.

Además, reclamaron que cualquier intervención contemple soluciones de fondo y no solamente reparaciones provisorias. Consideran indispensable que se establezca un plan de obras que permita recuperar las condiciones adecuadas para el funcionamiento de la institución.

"No queremos promesas ni soluciones temporales: queremos medidas reales, obras necesarias y garantías de seguridad para todos", expresaron en el comunicado, donde también cuestionaron la falta de respuestas concretas frente a los reclamos realizados anteriormente.

Por el momento, el planteo público no incluye un informe técnico que permita establecer el alcance de los daños estructurales ni determinar oficialmente el nivel de riesgo. Sin embargo, quienes denuncian la situación insisten en la necesidad de una evaluación profesional urgente.

El hartazgo de las familias ante las promesas incumplidas

Uno de los aspectos más contundentes del comunicado está relacionado con el cansancio de la comunidad educativa. Los denunciantes sostienen que el tiempo transcurrido sin soluciones definitivas profundizó la preocupación y deterioró la confianza en las respuestas institucionales.

"¿Tenemos que esperar a que ocurra una tragedia para que alguien actúe? ¿Cuánto más tiene que soportar la comunidad educativa para ser escuchada?", plantearon, en una expresión que refleja el nivel de malestar existente.

Las familias consideran que la educación pública debe garantizar espacios dignos y seguros, independientemente de la localidad donde funcione cada establecimiento. En ese sentido, remarcaron que las condiciones edilicias forman parte de los derechos básicos de los estudiantes.

"No estamos pidiendo un favor. Estamos reclamando el derecho a estudiar y trabajar en condiciones seguras", enfatizaron, al insistir en que las respuestas deben traducirse en acciones verificables y no limitarse a nuevos compromisos.

Piden respuestas antes de que ocurra un accidente

La difusión de fotografías y videos permitió que el reclamo trascendiera el ámbito escolar y llegara a otros sectores de la comunidad. El material forma parte de la denuncia pública sobre las condiciones del edificio educativo.

Mientras esperan una intervención oficial, los denunciantes reclaman que se determine el estado real de las instalaciones y se informe qué medidas se adoptarán para proteger a estudiantes y trabajadores durante el desarrollo de las actividades escolares.