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Rutas 22 y 151: la Provincia prepara un plan a 20 años para cambiar el mapa de las obras

Río Negro busca definir qué obras necesitan las rutas 22 y 151 y gestionar financiamiento para mejorar la conectividad del Alto Valle.

Las rutas nacionales 22 y 151 llevan años esperando soluciones y ahora Río Negro busca avanzar con una estrategia propia para definir obras, intervenir en los corredores y conseguir financiamiento.

El ministro de Gobierno y Trabajo, Agustín Ríos, aseguró que la Provincia tiene por delante una oportunidad para pensar la infraestructura vial con una mirada de largo plazo.

“Tenemos la oportunidad de definir qué rutas necesitamos para los próximos 20 años y trabajar para concretarlas”, afirmó.

La iniciativa apunta especialmente a los corredores que conectan al Alto Valle y que en los últimos años soportaron un fuerte incremento del tránsito.

Solo se pudo intervenir en 40 de los 518 kilómetros

Ríos recordó que las gestiones para mejorar distintos sectores de estas rutas comenzaron en 2008, pero los avances fueron muy limitados.

De los 518 kilómetros involucrados, según detalló el funcionario, apenas se pudo intervenir en aproximadamente 40 kilómetros.

“Pasaron distintos gobiernos nacionales y nunca tuvimos una respuesta acorde a las necesidades de los vecinos de contar con rutas en condiciones”, sostuvo.

El ministro también respaldó la decisión del gobernador Alberto Weretilneck de avanzar sobre esta problemática y consideró que se trata de una cuestión de Estado.

El impacto de Vaca Muerta y un tránsito que no para de crecer

El escenario de las rutas del Alto Valle cambió sustancialmente en los últimos años, especialmente por el crecimiento de la actividad vinculada a Vaca Muerta.

Ríos señaló que el volumen de tránsito ya no es el mismo que hace una década y que las condiciones actuales generan dificultades para quienes circulan habitualmente por estos corredores.

“Uno que transita estas rutas con frecuencia no puede calcular cuánto va a demorar para ir de un municipio a otro”, describió.

A eso se suman problemas que se profundizan ante las lluvias, además de pozos y baches que afectan la circulación.

La propuesta que busca unir a municipios, empresas y vecinos

Para Ríos, la discusión debe superar las diferencias políticas y partidarias. La idea es construir una planificación de largo plazo que contemple las necesidades de seguridad vial, producción, comercio y conectividad.

En ese esquema, planteó la participación de los municipios, el sector petrolero y comercial, los gremios de camioneros y los vecinos.

El desafío, sostuvo, será definir entre todos qué tipo de conectividad necesita el corredor entre Cipolletti y Villa Regina y qué obras deberían ejecutarse durante las próximas dos décadas.

“Es una situación que no podía esperar más”, afirmó Ríos, al referirse a un problema que, según remarcó, ya tuvo consecuencias en forma de accidentes, muertes y situaciones de discapacidad.