La Fiscalía investiga la compra de un celular con fondos públicos, que quedó por fuera del ámbito municipal y presuntamente utilizado por Sebastián Ocampo, el segundo acusado.
La investigación que tiene como protagonista al intendente de Allen, Marcelo Román y a su ex asesor y empresario de medios de comunicación, Sebastián Ocampo sumó un nuevo capítulo este lunes en los Tribunales de General Roca. Durante la extensa audiencia realizada en la sala 2, la fiscal Celeste Benatti solicitó avanzar con la formulación de cargos por presunto peculado y administración fraudulenta de los fondos públicos.
La Fiscalía expuso durante varias horas testimonios, documentación y elementos de reflejaban irregularidades en el uso de los recursos del Estado municipal y la intervención de una persona sin designación oficial en la estructura pública pero que formaba parte de las decisiones de gobierno. En ese sentido, la audiencia se centró en la compra de un celular con fondos municipales.
La prueba recolectada se trata de un teléfono celular Samsung A43 comprado por la municipalidad de Allen durante la actual gestión. Un punto de tensión fue que el teléfono apareció en las instalaciones municipales completamente reseteado.
Según la hipótesis presentada por las fiscales Celeste Benatti y Graciela Echegaray, el dispositivo junto con una línea telefónica abonada con fondos de la comuna, habría sido utilizado por Sebastián Ocampo, el ex asesor considerado como partícipe necesario de los hechos investigados. Además, la acusación se fortalece ya que Ocampo no ocupaba ningún cargo dentro de la estructura municipal ni contaba con designación oficial de ningún tipo.
Según la teoría de la Fiscalía, el intendente Román habría autorizado la adquisición del equipo y posteriormente permitió que el dispositivo quede fuera de la órbita administrativa del Estado local. La teoría de la utilización del teléfono celular para gestiones personales o por fuera del ámbito municipal, se vio reforzada por los testimonios de empleados municipales.
Durante la audiencia, las representantes del Ministerio Público repasaron diferentes evidencias reunidas durante la investigación, como los testimonios de trabajadoras municipales, documentación administrativa, registros telefónicos, pericias informáticas, contables y conversaciones extraídas de grupos de WhatsApp.
La jueza de Garantías Natalia González dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo 17 de junio, fecha en la que continuará el debate y se conocerá si hace lugar o no al planteo del Ministerio Público Fiscal.
Uno de los testimonios que refuerzan esta teoría fue el de la ex secretaria de Hacienda, Griselda Morell, que aseguró que Ocampo participaba de reuniones de gabinete desde el primer día de gestión y formaba parte de decisiones vinculadas al funcionamiento municipal pese a no contar con una designación formal. Relató que Ocampo fue presentado por Román como su “mano derecha” y que era integrante de grupos de WhatsApp como “Mesa Chica”.
La ex secretaria de Desarrollo Humano, Marta Escobar declaró que el teléfono investigado era utilizado por Sebastián Ocampo. Según su testimonio, la mujer llamó en reiteradas veces a ese número y aseguró reconocer la voz de Ocampo del otro lado de la línea.
“Cuando asumió Marcelo, el lunes primer día de trabajo formal con la nueva gestión, tuvimos una reunión de gabinete y ya estaba Ocampo. Marcelo lo presenta como su mano derecha ante todo el gabinete de mujeres, que viene trabajando con él desde hace cuatro años cuando él fue concejal”, expresó la ex secretaria de Hacienda de la Municipalidad de Allen.
Otra de las declaraciones apuntan a pagos de publicidad vinculados a familiares de Ocampo, quien se desempeña como un empresario de medios de comunicación y a Leonel Salusoglia, responsable de producir material de comunicación digital para redes sociales y otras plataformas durante la gestión de Román.
"Y que Sebastián era Scaloni, lo comparó con Scaloni como director técnico en el armado y también dijo que al que no le gustaba Sebastián Ocampo se podía ir ”, concluyó Morell.