El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, aseguró que es inminente el acuerdo con Nación. Cómo se completarán las obras en la 22 y la refacción de la 151.
El Gobierno de Río Negro tiene casi acordado el traspaso de las rutas nacionales 22 y 151 a la provincia. La estrategia es clara: ante la falta de inversión del Gobierno Nacional, el Ejecutivo propone administrar las rutas y las obras de mantenimiento y contempla un sistema de concesión privada financiado mediante el cobro de peajes.
“Probablemente hoy o mañana conozcamos un decreto nacional donde se tome la decisión de transferir las rutas a las provincias”, adelantó el gobernador Alberto Weretilneck, tras un encuentro clave con el ministro del Interior, Diego Santilli.
Para el mandatario, la medida es una salida de emergencia ante el abandono federal: “Hace más de 20 años que no tenemos respuesta ni solución definitiva y en las rutas hace años que no se invierte”, sentenció.
El punto que está pendiente de negociación es si se transferirán tramos de las rutas en el territorio rionegrino, o toda la traza. No es un detalle menor, ya que Nación tiene obras pendientes en distintos puntos de Río Negro.
Para los vecinos de Cipolletti, el proyecto de traspaso de la Ruta 22 de Nación a Provincia incluye definiciones de alto impacto urbano. La Provincia advirtió que en el traspaso no se aceptarán cruces elevados con rellenos de tierra (como los de Ingeniero Huergo) en los tramos que atraviesan Roca y Cipolletti.
En su lugar, los ingenieros provinciales evalúan alternativas que no dividan la ciudad:
Cruces a nivel: similares a los que hoy operan en Villa Regina.
Viaductos sobre pilotes: Estructuras elevadas que permitan la circulación y visibilidad por debajo, evitando el efecto "muralla".
El Puente Ferroviario: Uno de los puntos críticos de la Ruta 151 en Cipolletti, constantemente chocado por camiones de gran porte, sería finalmente elevado para garantizar la seguridad vial y la fluidez del transporte de carga.
El estado de la Ruta 151, particularmente entre Cipolletti y Catriel, es una de las mayores preocupaciones de la gestión provincial. Weretilneck no ahorró calificativos al describir la situación, definiendo la traza como “devastada”.
Bajo el nuevo esquema, Nación cedería la operación y mantenimiento por un plazo de 20 años. Aunque la provincia administrará las rutas, se busca que el Estado Nacional colabore con el financiamiento inicial a través de créditos multilaterales, dado que las inversiones necesarias para reconstruir la 151 y ampliar la 22 son millonarias.
"Nosotros estamos invirtiendo en las rutas provinciales, pero las obras necesarias en las rutas nacionales son a una escala mucho mayor", dijo el gobernador a LU19.
El traspaso no está exento de complicaciones legales. El gobierno rionegrino exige que Nación salde primero las deudas con las constructoras que abandonaron obras durante la gestión anterior para evitar litigios futuros.
Una vez que el decreto nacional se publique, se abrirá una instancia de revisión técnica para definir el monto total de la inversión para los 510 kilómetros en juego (desde Río Colorado en la 22 hasta Catriel en la 151). “La decisión es asumir el desafío de administrar estas rutas”, concluyó Weretilneck.
La Provincia aún no confirmó la instalación de peajes, pero una vez más se deslizó que es la única vía para contar con los recursos necesarios. Weretilneck se mantuvo en línea con las expresiones previas del ministro de Obras Públicas, Alejandro Echarren, quien sugirió que un sistema de concesión privada con peaje es viable.
Hasta el momento no hay definiciones ya que la instalación de peajes se analizó en el pasado para las rutas de jurisdicción provincial con diferentes esquemas, entre ellos que los residentes de la provincia no paguen a diario. En el caso del Alto Valle, de aplicarse, esa opción beneficiaría a quienes se trasladan por trabajo o estudio y focalizaría el cobro en turistas y empresas de transporte.