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El ministro Caputo dio pistas sobre una reforma tributaria que pone en jaque el esquema de ingresos del gobierno rionegrino.
El ministro de Economía, Luis Caputo, dijo días atrás que Ingresos Brutos está dentro de “los tres peores” impuestos a nivel nacional y provincial. Su afirmación aparece como anticipo de la reforma impositiva que viene y es todo un mal presagio para el Gobierno de Río Negro, donde el 81% de la recaudación propia del 2024 surge de esa obligación.
Según datos de la Agencia de Recaudación Tributaria, entre enero y octubre la Provincia tuvo ingresos por $ 325.222.399.923,42 y sobre esa masa total, $ 264.294.506.960,99 correspondieron a Ingresos Brutos.
Caputo enumeró a las retenciones, a Débitos y Créditos (impuesto al cheque) y a nivel provincial Ingresos Brutos como “los tres peores impuestos”.
“En la medida que tengamos superávit (fiscal), no tengan dudas, de que los vamos a ir eliminando”, sostuvo el titular del Palacio de Hacienda, durante la Conferencia Anual 2025 de la Fundación FIEL.
Si bien todavía no hay fecha precisa sobre la presentación de un proyecto de reforma tributaria en el Congreso de la Nación, el propio gobierno de Javier Milei se impuso plazos, cuando se avanzó con los cambios en Ganancias.
“Se deja plasmado en estos fundamentos y se comunica al Honorable Congreso de la Nación que durante el transcurso del año 2024 el Poder Ejecutivo Nacional presentará una reforma integral del sistema tributario a fin de simplificarlo, lograr un aumento de la base de contribuyentes registrados e ir reduciendo la presión fiscal a partir del 1º de enero de 2025 en adelante”, anunciaron desde el texto de aquel proyecto.
Por lo tanto, la presión irá en aumento para los gobiernos provinciales, que deberán generar un esquema de menor exigencia impositiva para sus contribuyentes, ampliando la base para no perder el nivel de ingresos.
En Río Negro, según datos presentados el mes pasado por la secretaria de Hacienda, Natalia Crociatti, el 70% de las erogaciones del Estado corresponden a la masa salarial. De manera que, una afectación en su principal fuente de ingresos actuales expondría a la administración de Alberto Weretilneck a un serio compromiso ante el sector público, un riesgo que ningún gobierno quiere afrontar. Y menos en vísperas de un año con elecciones.
Los registros de acceso público de la Agencia de Recaudación Tributaria muestran que, este año, Ingresos Brutos tuvo su mejor performance en agosto, con $ 32.009.530.403,34 que llegaron al Estado rionegrino.
En septiembre y octubre hubo bajas consecutivas, llegando el mes pasado a $ 29.591.712.410,44 y encendiendo las alarmas del Gobierno, que congeló cualquier posibilidad de aumento salarial para los estatales el mes pasado, atenuando también las expectativas para las paritarias de noviembre, que se darán el próximo lunes.
Muy lejos de los $ 264 millones obtenidos entre enero y octubre por Ingresos Brutos, el segundo impuesto provincial de mayor recaudación en Río Negro es Automotor (patentes), con $ 24.082.436.461,62.
Luego vienen Sellos ($ 17.651.436.940,47) e Inmobiliario ( $ 9.739.869.689,47). Y finalmente, la ARTRN engloba en “Otros” a distintas exigencias menores, que permitieron recaudar este año $ 9.454.149.870,87.
Esa última cifra se nutre principalmente de las tasas que el Ejecutivo decidió eliminar este año, por lo tanto se espera que los registros de noviembre ya empiecen a mostrar una baja considerable en la recaudación por esos conceptos.
Los datos desagregados de la recaudación provincial también evidencian En la comparación interanual fue la segunda evolución más baja del año, con un 197% respecto del 2023. Sólo en marzo aparece una marca inferior, con el 181% sobre el mismo mes del año anterior.
La contracara aparece en junio, cuando los ingresos provinciales corrieron al 297% por encima del sexto mes del 2023. En ese período se dieron los aumentos que ahora alarman dentro del sector público, obligando al Ejecutivo a congelar las paritarias con los gremios Unter, ATE y UPCN.