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Punta Bermeja: por qué los lobos marinos son clave para el Golfo San Matías

Es la mayor colonia permanente de lobos marinos de un pelo en Río Negro y una de las más importantes de Sudamérica.

En Punta Bermeja funciona una de las colonias de lobos marinos de un pelo más importantes de Sudamérica y la más grande de carácter permanente en Río Negro. Este apostadero natural, ubicado en el corazón del Golfo San Matías, se convirtió en un verdadero laboratorio a cielo abierto donde científicos estudian desde hace más de veinte años el comportamiento, la alimentación y las amenazas que enfrenta la especie.

“Los lobos son muestreadores biológicos naturales”, explican el doctor Gustavo Daneri y la doctora Ana Harrington, investigadores que desde hace dos décadas trabajan de manera sostenida en Punta Bermeja. Al tratarse de predadores generalistas, la dieta de los lobos marinos permite conocer con bastante precisión qué presas están disponibles en el mar en distintos momentos y lugares.

Los estudios muestran que se alimentan de peces costeros, cefalópodos, crustáceos y, en determinados períodos, langostinos. Esa amplitud dietaria los posiciona como predadores tope y también como una especie paraguas: protegerlos implica resguardar condiciones ambientales que benefician a muchas otras especies del ecosistema norpatagónico.

1. foto de Matías Acuña

Foto: Matías Acuña.

Este rol ecológico ubica a la colonia de Punta Bermeja como una pieza central del denominado Corredor de los Cinco Grandes, una iniciativa que propone pensar la costa del Golfo San Matías como un sistema continuo y profundamente interconectado. En este sector del litoral, miles de lobos nacen, se desarrollan y salen a buscar alimento, marcando con su presencia el pulso real del ecosistema marino-costero.

El "Corredor de los 5 Grandes" es un proyecto de la provincial para la costa norte del Golfo San Matías, centrado en la conservación de cinco especies marinas emblemáticas: la Ballena Franca Austral, Orcas, Pingüinos, Lobos Marinos y Elefantes Marinos. Además, el objetivo es trabajar en el desarrollo turístico sostenible, declarada de interés ambiental y social por la Legislatura rionegrina para fortalecer áreas protegidas y generar oportunidades económicas locales.

Ciencia, territorio y cuidado cotidiano

El trabajo de investigación se apoya en muestreos biológicos y análisis de dieta, pero también en la observación directa de la colonia. Las pasarelas y senderos habilitados permiten a los visitantes observar la lobería desde los acantilados, a unos 60 metros sobre el nivel del mar, sin interferir en su dinámica natural.

En este contexto, el rol de los guardas ambientales resulta fundamental. Son quienes controlan diariamente el respeto de las áreas de acceso permitido y evitan el ingreso indebido a la lobería, una situación que suele darse fuera de los horarios de vigilancia y que representa un riesgo tanto para los animales como para las personas.

4. foto de Matías Acuña

Foto: Matías Acuña.

El impacto de la gripe aviar

El año 2023 marcó un antes y un después para las colonias de lobos marinos de la Patagonia. Desde agosto se confirmaron los primeros casos de Influenza Aviar Altamente Patógena H5N1 en Punta Bermeja, con una rápida expansión a otras provincias. El brote provocó una mortandad sin precedentes en pinnípedos del norte patagónico.

“La pérdida no se recuperó”, señalan los investigadores. El evento obligó a revisar protocolos de monitoreo y dejó en evidencia que incluso las colonias más grandes y aparentemente robustas pueden verse seriamente afectadas por este tipo de amenazas sanitarias.

3. foto de Matías Acuña

Foto: Matías Acuña.

Vocación científica y memoria compartida

Detrás de los datos y los relevamientos hay un trabajo sostenido por la vocación. Son años de campañas, conteos y registros, muchas veces atravesados por las dificultades propias de la investigación científica en contextos cambiantes. Ese compromiso también está marcado por la memoria de quienes formaron parte del proyecto, como Lucas Bustos, investigador clave en los primeros años del trabajo en Punta Bermeja y Caleta de los Loros, fallecido en un accidente hace dos años.

Esa historia compartida refuerza el sentido de una tarea que combina ciencia, territorio y vínculos humanos. Punta Bermeja, coinciden, es mucho más que un punto en el mapa del norte rionegrino.

Reconocimiento institucional al corredor costero

El pasado 20 de noviembre, la Legislatura de Río Negro declaró de interés ambiental, social, científico, económico y turístico el proyecto “Corredor de los Cinco Grandes”. La iniciativa reúne a equipos de investigación y organizaciones con el objetivo de monitorear la presencia de especies y caracterizar las amenazas que enfrentan a lo largo de la costa, entre El Cóndor y San Antonio Oeste.