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Programa Regional de Madurez define el inicio de la cosecha de peras y manzanas: cuándo será y cómo funciona

Con análisis técnicos y coordinación del INTA, la herramienta establece el momento adecuado para cosechar peras y manzanas en los valles de la Norpatagonia.

Con el inicio de la temporada frutícola, la Secretaría de Fruticultura de Río Negro ratificó su acompañamiento al Programa Regional de Madurez (PRM), el dispositivo técnico que determina cuándo comenzar la cosecha de peras y manzanas en los valles irrigados de la Norpatagonia.

La iniciativa se aplica desde hace más de 30 años y se desarrolla de manera articulada entre el sector público y privado, con coordinación científica del INTA. Su objetivo es brindar información precisa para orientar a los productores en una de las decisiones centrales de cada campaña.

El Programa Regional de Madurez se basa en muestreos periódicos realizados en chacras de la región. A partir de esos relevamientos, se analizan parámetros como la firmeza de la fruta, el contenido de azúcares y su evolución fisiológica.

madurez manzana

Con esos datos se elabora un calendario de cosecha que define las fechas recomendadas para cada variedad, permitiendo planificar el inicio de las tareas de recolección de acuerdo con criterios técnicos.

Calidad y resguardo de la cadena comercial

El cumplimiento del calendario de madurez apunta a garantizar que la fruta sea cosechada en el momento adecuado, preservando su calidad y condición tanto para el consumo interno como para su envío a distintos destinos comerciales.

Además, el programa busca evitar cosechas anticipadas que puedan afectar el sabor y las características del producto, y generar distorsiones dentro de la cadena comercial, aportando previsibilidad tanto a productores como a consumidores.

Cuándo se cosechará la pera y la manzana

El 9 de enero con la variedad Williams para peras, y el 20 de enero con la variedad Gala de manzanas, dará comienzo la cosecha de frutas en el Alto Valle, según el análisis de distintas variables que realizaron los profesionales del INTA, como la acumulación de horas frío de las plantas, el momento de la floración, y las temperaturas estimadas. La presentación del tradicional “Pronóstico de Cosecha” realizada a principios de diciembre, fue seguida por unos 40 asistentes, entre los que se encontraban representantes de distintas empresas como Moño Azul, PAI, Tres Ases y Funlemú, entre otras.

En el valle, el pico de la floración se registró el 26 de septiembre y lo más perjudicial fueron los dos episodios de granizo. Para la temporada que va cada año de octubre a marzo, son esperables entre 4 y 6 tormentas de granizo. La tormenta del 10 de noviembre pegó más duro en el Alto Valle. El granizo “no fue muy grande, pero si tuvo muchos impactos”, mientras que la tormenta del 29 y 30 de noviembre causó más daño en Valle Medio.

calendario de cosecha 2025

El INTA en la región carece de una red impactométrica para el monitoreo de estos sucesos, pero sí pueden acceder a imágenes de radar para tener detalles de los núcleos de cada tormenta.

EN el proceso de evaluación, además de las condiciones del clima, los técnicos van evaluando el peso del fruto, la firmeza, el color y los sólidos solubles.

Una de las pocas diferencias con la temporada anterior, fue que la floración de la manzana se adelantó entre 3 y 4 días, y la de pera entre 4 y 5 días.

Calendario Manzana

  • Gala 20 de enero
  • Red Delicious 11 febrero
  • Fuji 18 de marzo

Calendario Pera

  • Williams 9 de enero
  • D'Anjou 23 de enero
  • Packham's 30 de enero

Un factor clave para la calidad de la fruta

La producción de peras y manzanas es una de las principales actividades económicas del norte de la Patagonia y su competitividad depende, en gran medida, del momento en que se realiza la cosecha. Cosechar antes de tiempo impide que la fruta complete su maduración y desarrolle sabor, aroma y textura. En cambio, una cosecha tardía reduce su capacidad de conservación y aumenta el riesgo de enfermedades durante el almacenamiento.

Definir con precisión cuándo iniciar la cosecha resulta fundamental no sólo para proteger al consumidor, sino también para sostener la calidad y el prestigio de la fruta patagónica en los mercados nacionales e internacionales.

El origen del Programa Regional de Madurez

Con ese objetivo, a fines de la década de 1980 surgió el Programa Regional de Madurez, una herramienta técnica y legal creada para evitar la cosecha de fruta inmadura en los valles irrigados del norte patagónico. El programa nació como una respuesta concreta a una necesidad del sector frutícola y fue construyéndose a partir de un amplio consenso interinstitucional.

En su desarrollo participaron organismos públicos, universidades y entidades representativas de productores y empresas, que acordaron metodologías, indicadores y parámetros técnicos para evaluar la madurez de peras y manzanas.

Una política regional con respaldo legal

Con más de 30 años de vigencia, el PRM se consolidó como una política regional que establece de manera objetiva y transparente las fechas de inicio de cosecha para cada variedad y zona productiva. A diferencia de otras regiones frutícolas del mundo, donde existen recomendaciones técnicas sin carácter obligatorio, el programa patagónico cuenta con respaldo legal.

Esta obligatoriedad garantiza que toda la fruta cumpla con los parámetros mínimos de madurez necesarios para su consumo y conservación, y evita situaciones de competencia desleal entre productores. Lejos de ser una traba administrativa, el programa se transformó en una herramienta estratégica para la competitividad de la fruticultura regional.

Cómo funciona el programa

El INTA Alto Valle es el organismo encargado de coordinar el Programa Regional de Madurez. Su tarea incluye la recopilación de información técnica, la realización de análisis de madurez en toda la región y la elaboración de un calendario tentativo de cosecha para peras y manzanas.

Ese cronograma es evaluado y aprobado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), que le otorga validez legal a las fechas definidas. Una vez autorizado, el calendario se difunde al sector frutícola y a los medios de comunicación.

Garantía de calidad y previsibilidad

Gracias al PRM, se asegura que la fruta cosechada tenga el nivel de madurez adecuado para su conservación, empaque y comercialización, tanto en el mercado interno como en la exportación. Además, el programa permite adaptar las fechas de cosecha a las condiciones climáticas de cada temporada, facilita la planificación logística y reduce pérdidas durante la poscosecha, consolidando la reputación de la fruta patagónica por su calidad y potencial de maduración.