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Operaron con éxito a una bebé de apenas 1,3 kilos en un hospital público de Río Negro

Una recién nacida prematura fue sometida a una intervención cardiovascular de alta complejidad. Especialistas viajaron para evitar su traslado.

Un nuevo procedimiento de alta complejidad marcó otro hito para la salud pública de Río Negro. Una bebé prematura fue operada con éxito del corazón, mediante una intervención que permitió evitar su traslado hacia otro centro asistencial.

La cirugía se realizó en el Hospital de Bariloche y consistió en el cierre de un ductus arterioso, una patología que puede presentarse en recién nacidos prematuros y provocar complicaciones graves en el corazón y otros órganos.

Frente a la complejidad del cuadro, los profesionales resolvieron realizar la intervención dentro del propio hospital público. Para concretarla, especialistas en cirugía cardiovascular infantil viajaron hasta Bariloche y trabajaron conjuntamente con los equipos quirúrgicos y de Neonatología locales.

La decisión permitió que la pequeña paciente permaneciera internada en el mismo establecimiento donde recibía atención, sin afrontar los riesgos y las dificultades que hubiera implicado su derivación hacia un centro de mayor complejidad ubicado en otra ciudad.

Qué es el ductus arterioso y por qué fue necesaria la cirugía

Martín Vega, médico neonatólogo del hospital, explicó que el procedimiento cardiovascular fue necesario luego de que el tratamiento farmacológico implementado inicialmente no consiguiera cerrar el ductus arterioso, lo que llevó a los profesionales a avanzar con una intervención quirúrgica.

“Es una patología que se puede presentar en recién nacidos prematuros y que puede originar fallas a nivel del corazón y de otros órganos si no se cierra adecuadamente”, explicó el profesional.

El neonatólogo detalló que inicialmente los médicos buscan resolver este tipo de cuadros mediante medicamentos. “Si bien al principio se intenta cerrar de forma farmacológica, al fallar la medicación se procede a la cirugía, que es lo que se hizo en este caso”, agregó Vega.

La paciente atravesaba una condición especialmente delicada. Al momento del procedimiento tenía apenas 32 días de vida, una edad gestacional corregida de 33,4 semanas y alcanzaba un peso de solamente 1,331 kilogramos.

La complejidad del hospital permitió evitar un traslado

Noelia Cárdenas, especialista en enfermería neonatal, destacó que la infraestructura disponible fue determinante para concretar el procedimiento en Bariloche. El establecimiento cuenta con una Neonatología de complejidad 3B, condición que hizo posible recibir al equipo especializado.

“Esta cirugía se pudo realizar gracias a que el equipo de cirugía cardiovascular infantil se trasladó hacia la zona y la realizó acá, ya que contamos con una Neonatología de complejidad 3B”, sostuvo la especialista durante la explicación del procedimiento.

Cárdenas remarcó que esa capacidad hospitalaria “nos da la posibilidad de no tener que trasladar a la paciente”, un aspecto particularmente relevante debido a las características de la recién nacida y la complejidad que presentaba su cuadro clínico.

De esta manera, la estrategia fue trasladar a los especialistas y no a la beba. El equipo cardiovascular infantil se integró al personal del hospital para desarrollar la cirugía utilizando la infraestructura y los recursos disponibles en el establecimiento público rionegrino.

El trabajo conjunto detrás de la cirugía

Vega también destacó especialmente la participación de los profesionales que viajaron para realizar la intervención. “Queremos agradecer al equipo cardiovascular que vino, el Dr. Pérez Grosero y la Dra. Cecilia Zular, por haber venido y haber podido realizar en forma adecuada y exitosa dicho procedimiento”, expresó.

El resultado favorable representó además una muestra del trabajo articulado entre distintas especialidades. Profesionales externos, médicos locales, enfermería neonatal y personal quirúrgico participaron de un procedimiento que demandó una respuesta coordinada debido a la fragilidad de la paciente.

La intervención finalizó exitosamente y permitió resolver una patología que comprometía la salud de la recién nacida. El procedimiento también puso en valor la posibilidad de desarrollar prácticas complejas dentro de hospitales públicos provinciales cuando existen las condiciones necesarias para efectuarlas.

El caso se convirtió así en otro antecedente relevante para el sistema sanitario de Río Negro. Ante una paciente extremadamente vulnerable, la alternativa fue movilizar al equipo especializado hasta el hospital y evitar una derivación que hubiera agregado dificultades al tratamiento.