"Un sueño cumplido para un pibe humilde como yo", dice. Su estandarte se hizo viral en el estreno triunfal de la albiceleste. Su vida también es de película.
Maxi Ortíz había avisado a sus vecinos que estuvieran atentos a la tele en el debut de Lionel Messi y Argentina en el Mundial 2026 porque estaría "con la bandera de Allen" detrás del arco. Dijo a LM Cipolletti que asistir a un partido de la selección era "cumplir un sueño para un pibe de barrio, humilde, como yo".
Pues bien, el muchacho que protagoniza una historia ejemplar, de superación, se dio ese gustazo y otra vez generó el orgullo de su tierra santa (y del complejo Santa Catalina), su querida Allen y hasta de toda la región.
Es que el estandarte apareció durante la transmisión del 3 a 0 ante Argelia con el triplete histórico de Lionel Messi. Y las capturas de imágenes comenzaron a circular rápidamente entre los vecinos y valletanos, felices por tener presencia en Kansas. No fue el único claro, ya que otros simpatizantes de la zona se hicieron notar con "trapos" de Cipolletti, Cinco Saltos, Neuquén...
“Pegar letras en una bandera no te puede hacer emocionar hasta las lágrimas… Búsquenla en el debut de Argentina en el Mundial, porque ahí vamos a estar representando a mi gente linda. Siempre orgulloso de llevar por el mundo la marca ARGENTINA, ALLENSE y ORTIZ!”, fue el emotivo mensaje que publicó Max en Facebook en la antesala al partido en el Kansas City Stadium.
Antes de abordar el vuelo que lo llevaría a la ciudad del partido, este destacado científico radicado en Estados Unidos también compartió sus sensaciones con este medio.
"Voy a estar en fila 10, atrás del arco. Emocionadísimo, nos encontramos con argentinos. No pude dormir, es un sueño para un pibe de barrio como yo alentar a la Argentina en mi primer mundial", admitió antes de despegar junto a la bandera que más tarde se haría viral.
Ya este miércoles, el día después del ansiado estreno albiceleste, volvió a tener un breve contacto con LMC: "Explotó mi teléfono, seguro que vieron la bandera en Argentina -risas-. Estoy a full, tomando el segundo vuelo para llegar a mi trabajo, casi sin dormir. Pero fue una experiencia hermosa la de anoche", señaló entre risas.
De los monoblooks de Allen a brillar en Estados Unidos. De las calles de barro a las luces de las grandes avenidas yanqui. De la Facultad pública argentina a empleos de lujo en Norteamérica. En febrero fue reconocido como un "trabajador calificado" en un país que no suele abrir puertas a los extranjeros y él lo celebro recordando, como siempre sus raíces.
Maxi supo contar su admirable historia a LM Cipolletti. “Soy de Allen, vengo de una familia pobre, que me bancó a muerte para poder estudiar. Soy el primer graduado de la familia, hice mi doctorado en la UBA… Me echaron de Argentina porque no había lugar para los científicos, me llamaron de África, de Sudáfrica, para ir a trabajar, después de Europa y Estados Unidos y decidí hace 3 años venirme acá esperando la Copa América y el Mundial”, confió el muchacho.
“Soy de barrio Santa Catalina, barrio de Monobloks, de gente trabajadora. Los viejos trabajaban mucho así que era fácil agarrar el camino de la droga, o ponerme a robar. Yo quería estudiar, esa era mi rebeldía, mi familia me bancó a muerte. Ellos se ‘cagaron de hambre’ para que yo pudiera estudiar, yo pasé hambre para recibirme y lo logré: soy Licenciado en Genética recibido en la Universidad Nacional de Misiones. Hice el doctorado en la UBA, y en 2017 me fui a Sudáfrica por 3 años. Pasé pandemia ahí, en 2021 llegué a Estados Unidos, en una Universidad de Carolina del Sur me contrataron y ahora tengo trabajo por 10 años”, repasó su vida, quien se hizo desde muy abajo y a pesar de las dificultades demostró que con actitud y entrega, todo llega.
Maxi ya había tenido su momento de fama en torno a la selección en ocasión de la Copa América 2024, cuando su caso se hizo viral. Entonces, se hospedó una noche en el mismo hotel en el que se alojaba la selección argentina para tratar de conocer a Messi y los héroes de la Scaloneta.
Y reveló que pagó “300 dólares la noche en ese hotel” donde lamentablemente no pudo tener contacto con los ídolos pese a la cercanía con los héroes de la albiceleste.
Sin poder creer todo lo que se generó, admitió: “Yo soy bastante reservado, no esperaba tanta repercusión".
“Yo estaba en el piso 52 y ellos del 42 al 45, pero no se puede bajar, todo restringido por la seguridad que es extrema”, indicó el hijo de una electricista y una ama de casa que no obstante, aquella vez, vitoreo a las figuras desde el otro lado de las vallas, mientras se subían al micro. Hasta le dejó mensajes en la recepción y un osito a Leo.
El que sí accedió a firmarle la camiseta y a tomarse fotos fue Kempes, genio y figura del Mundial ’78. “Estaba acá, salía a saludar, muy buena onda, le pedí foto y autógrafos, lo crucé 3 veces. Me firmó la bandera, no será la firma de Messi pero misión cumplida…”, contó a LMC.
Maxi Ortiz también tiene una vida de película como la de Messi y triunfa como la selección. Es la victoria de un pibe de barrio, que llegó lejos por mérito propio. De Allen al Mundo. ¡Qué bien se TV!