Las obras energéticas en Río Negro ya cambian historias: Cristina encontró su lugar en VMOS

Jamás había trabajado en una obra ni empresa. Aprendió sobre la marcha pensando en su jubilación y se muestra "feliz y a gusto" en lo que hace.

Cristina necesitaba un empleo en blanco para poder jubilarse tranquila el día de mañana.

Nunca había trabajado en una obra ni en una empresa. Hoy identifica vigas, planchas y discos por su numeración, arma estructuras y une cada pieza con pernos y tornillos. Aprendió sobre la marcha y encontró en una tarea completamente nueva algo que la entusiasma. “Es algo nuevo, me interesa, me gusta lo que hago”, cuenta.

Cristina también encontró en VMOS una oportunidad para acceder a un empleo registrado, algo que buscaba desde hacía tiempo. “Quería un trabajo en blanco para tener aportes y poder jubilarme algún día”, explica. Incluso tuvo la posibilidad de desempeñarse en maestranza, pero eligió volver al techo: allí siente que encontró su lugar.

Para una vecina de Sierra Grande que conoce de cerca las necesidades de su comunidad, no fue fácil creer al principio que las grandes inversiones iban a generar oportunidades concretas. Por eso, hoy valora especialmente lo que está viviendo: “Estoy feliz porque aparte de ayudarme a mí, puedo ayudar a mi familia”.

Historias como la de Cristina son parte del objetivo que Río Negro se planteó frente al desarrollo energético: "que las inversiones no solo construyan infraestructura, sino que también generen trabajo registrado y oportunidades para quienes viven en la provincia", aseguran desde gobierno de RN.

En ese camino, la Ley 80/20, impulsada por Weretilneck, establece que al menos ocho de cada diez trabajadores de las obras estratégicas deben ser rionegrinos. La Secretaría de Trabajo fiscaliza su cumplimiento y acompaña a empresas y trabajadores.

“Lo logramos, lo vemos y lo vivimos. Es una realidad que se traduce en trabajo y oportunidades para las familias rionegrinas”, destacó a propósito el propio Weretilneck.

Para Cristina, el cambio se traduce en algo concreto: un oficio nuevo, un trabajo registrado y la posibilidad de proyectar junto a su familia. Hace apenas tres meses no había trabajado nunca en una obra. Hoy, desde Sierra Grande, forma parte de una de las principales obras energéticas de la provincia y asegura que encontró una tarea que disfruta: “Estoy feliz”, reitera con una sonrisa.

La historia de Paola

La transformación laboral y el desarrollo de nuevas oportunidades en Río Negro sumaron otro reciente capítulo con la historia de Paola Lagos. Tras desempeñarse durante años en tareas administrativas, la trabajadora decidió dar un giro a su carrera para convertirse en una de las primeras conductoras en el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), ubicado en Punta Colorada.

Al incorporarse a una de las empresas de transporte que prestan servicios en el emprendimiento, la conductora remarcó el buen recibimiento por parte de sus compañeros y de la firma. “Mi experiencia es muy buena, me siento muy acompañada y fui bienvenida”, afirmó Paola Lagos, quien agregó: “Somos las primeras conductoras dentro del VMOS y el recibimiento fue muy placentero”.