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La UNRN desarrolló una tecnología única en todo el mundo para reducir el consumo de energía

El dispositivo, creado en Bariloche junto al CONICET, enciende luminarias solo cuando un peatón lo solicita mediante una app.

La Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y el CONICET obtuvieron el registro de su primera patente institucional. Se trata de un sistema de iluminación pública a demanda, desarrollado en Bariloche, que no tiene antecedentes documentados a nivel internacional según el análisis del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).

La tecnología permite encender las luminarias únicamente cuando una persona lo solicita mediante una aplicación en su teléfono. Cada activación genera una especie de estela lumínica que acompaña el recorrido del usuario, sin mantener las calles iluminadas de manera permanente durante toda la noche.

El desarrollo busca responder a una tensión que atraviesan numerosas ciudades del mundo: cómo garantizar seguridad peatonal sin multiplicar el consumo energético ni la contaminación lumínica, un fenómeno con impacto creciente sobre la biodiversidad, la salud humana y la observación astronómica.

A diferencia de los sistemas tradicionales o de aquellos activados por sensores de movimiento, esta tecnología solo se enciende por decisión humana. Así se evitan encendidos innecesarios generados por animales o movimientos casuales, reduciendo el gasto eléctrico y el impacto ambiental nocturno.

El CONICET trabajó en conjunto con la UNRN en el patentamiento y desarrollo de la idea.

El origen del proyecto en Los Coihues

La iniciativa nació de un reclamo concreto de la Junta Vecinal del barrio Los Coihues, cercano al Lago Gutiérrez. Durante años convivieron allí dos posturas enfrentadas: vecinos que pedían más luz por seguridad y otros que defendían la oscuridad para proteger el ambiente.

En una asamblea de 2014, más de 120 vecinos y vecinas resolvieron avanzar hacia una tercera vía posible: una "iluminación respetuosa" capaz de conciliar ambas demandas. De ese consenso surgió el Plan Director de Iluminación Respetuosa de Villa Los Coihues.

El desafío de aportar herramientas técnicas a ese plan llegó en 2019 y se retomó durante la pandemia en la asignatura "Ciencia, ética e intervención socioproductiva y ambiental" de la UNRN, cursada por estudiantes de distintas ingenierías y economía.

Investigadores, estudiantes y vecinos participaron de la iniciativa.

De la idea al prototipo

Bajo la coordinación del docente e investigador Santiago Conti, el equipo trabajó de manera participativa junto a la comunidad hasta diseñar el sistema. Los primeros prototipos utilizaban conexión Wi-Fi, antes de perfeccionarse hacia la versión definitiva.

Un grupo de estudiantes decidió continuar el proyecto una vez terminada la cursada, lo que permitió avanzar hacia un dispositivo basado en balizas y comunicación Bluetooth, más estable y eficiente que la propuesta inicial del equipo.

En 2023 se instaló una prueba piloto con tres luminarias para evaluar el funcionamiento del sistema en condiciones reales. Encuestas realizadas entre vecinos permitieron validar los resultados y confirmar el rumbo del desarrollo tecnológico.

Ese mismo año comenzó el trámite de patentamiento ante el organismo nacional correspondiente, un proceso que se extendió hasta 2026 y culminó con la concesión formal del registro a favor de la UNRN y el CONICET.

El prototipo de prueba fue puesto en funcionamiento en el barrio Los Coihues de Bariloche.

Cómo funciona el sistema

El mecanismo se activa mediante una aplicación móvil que cada persona puede utilizar si desea contar con iluminación durante su recorrido nocturno por el barrio. Las luminarias emiten una señal permanente de baja potencia.

Esa señal detecta la presencia del teléfono celular y enciende la luz durante un tiempo determinado, generando una secuencia de iluminación que acompaña únicamente el trayecto recorrido por la persona, sin activar el resto del circuito.

Santiago Conti explicó que el proyecto sintetiza una forma de producir conocimiento desde la universidad pública. "Las problemáticas locales, llevadas adelante por organizaciones barriales o cooperativas, y la universidad tienen que caminar juntos", sostuvo el investigador.

Para Conti, el desafío no es que la universidad imponga soluciones externas, sino construirlas junto a quienes conocen el problema de primera mano, combinando conocimiento técnico con las necesidades reales de cada comunidad involucrada.

Sabina Buss, graduada de Ingeniería Ambiental, destacó el trabajo directo con la junta vecinal: hubo varias instancias de intercambio para construir una solución que contemplara aspectos técnicos, sociales y ambientales de manera conjunta.

Ismael Fernández, graduado de Ingeniería Electrónica, remarcó el potencial de aplicación del sistema: municipios, cooperativas de servicios públicos y empresas del sector podrían adoptarlo por sus ventajas en eficiencia energética frente a los sistemas actuales.

María Emilia Gennaro, de la Junta Vecinal de Los Coihues, sostuvo que la propuesta refleja una discusión sostenida por el barrio durante más de una década en torno al uso inteligente de la iluminación exterior.

La UNRN celebró este avance y registro histórico.

Proyección y aplicación futura

El vicerrector de la Sede Andina, Diego Aguiar, remarcó que este primer logro patentado por la UNRN demuestra cómo el conocimiento universitario, con participación activa de docentes y estudiantes, resuelve problemas cotidianos mediante tecnologías adaptadas a la región.

Con la patente ya concedida, la UNRN y el CONICET poseen los derechos exclusivos sobre la tecnología. Esto les permitirá impulsar acuerdos de desarrollo e implementación con distintos actores interesados en el sistema.

El sistema queda disponible para municipios, cooperativas eléctricas y empresas de iluminación que busquen incorporar soluciones que combinen eficiencia energética, cuidado ambiental y seguridad urbana en sus propios circuitos de alumbrado público.