Qué condiciones deberán cumplir para que sus emprendimientos sigan funcionando. "Si no, les cierro sus comercios", avisó el jefe comunal.
En una contundente declaración que no deja de hacer ruido, el intendente de Bariloche, Walter Cortés, lanzó a modo de ultimátum una drástica advertencia a los empresarios y comerciantes de la ciudad.
En su afán por defender la fuente de trabajo de los ciudadanos barilochenses, el jefe comunal condicionó de manera explícita la vigencia de las licencias comerciales al cumplimiento estricto de la incorporación de trabajadores locales, reactivando una encendida polémica sobre los límites constitucionales de la autonomía municipal.
La contundente frase fue pronunciada en el marco de las actividades por el Día de la Independencia, donde el intendente manifestó su malestar con aquellos emprendimientos que, según su visión, priorizan personal proveniente de otras regiones del país en detrimento de los barilochenses desempleados.
"El comercio que no contrate mano de obra local se lo cierro", sentenció de forma taxativa Cortés, encendiendo las alarmas en el sector privado.
Para el jefe comunal, la crisis del empleo en la principal ciudad turística de la provincia exige medidas de shock y una postura inflexible. Cortés argumentó que el municipio no puede permanecer indiferente ante las filas de residentes que buscan sustento, mientras que ciertos rubros económicos recurren a mano de obra transitoria o externa bajo esquemas de conveniencia temporal.
"No voy a temblar a la hora de firmar una clausura si veo que están dejando de lado a nuestra gente. La prioridad absoluta es el trabajador barilochense", remarcó el mandatario en declaraciones que reprodujo el portal El Cordillerano.
Como era de esperarse, la postura oficial provocó una inmediata ola de repercusiones. Mientras que sectores gremiales y agrupaciones vecinales respaldaron la intención de proteger el empleo local en un contexto macroeconómico complejo, desde las cámaras empresariales y referentes del derecho constitucional manifestaron por lo bajo su profunda preocupación.
Expertos en derecho constitucional advirtieron que una medida de esta naturaleza colisiona directamente con el artículo 14 de la Constitución Nacional Argentina, el cual garantiza el derecho de todos los habitantes a trabajar y ejercer toda industria lícita de libre elección.
El núcleo de la discusión radica en cómo se aplicará esta fiscalización en una ciudad cuya matriz económica es eminentemente dinámica y estacional. ¿Le harán caso los comercios?
A pesar de las críticas y de las eventuales presentaciones judiciales que podrían frenar cualquier decreto en este sentido, Walter Cortés reafirmó su rumbo político.
Con esta maniobra, el intendente ratifica el perfil de fuerte sesgo popular y confrontativo con el que asumió el mandato, dejando en claro que el control sobre el comercio local será uno de los ejes centrales y más disputados de su gestión gubernamental.