Martín la pasó mal por las condiciones desfavorables pero en medio de los nervios, el frío y la nieve se sorprendió con la solidaridad ajena. Su increíble caso.
Al mal tiempo, él le pone buena cara. Y hasta sonríe para la foto. Ya bastante malasangre se hizo por la odisea que está padeciendo. El camionero rionegrino Martín Grigera, de Choele Choel, cumple 16 días varado debido a las severas condiciones climáticas que afectan la zona cordillerana. Su periplo comenzó semanas atrás cuando las intensas nevadas bloquearon los pasos fronterizos y obligaron a reprogramar las rutas de cientos de transportistas.
Antes de arribar a su punto actual, Grigera permaneció retenido casi una semana en Contralmirante Cordero, para luego continuar hacia Zapala, donde estuvo detenido varios días más.
Recientemente fue trasladado hasta Las Lajas, en la provincia del Neuquén, en un contingente de entre 100 y 120 camiones. Actualmente, el transportista se encuentra estacionado a unos 60 kilómetros del paso internacional Pino Hachado, integrando una delegación masiva que suma alrededor de 600 camiones por delante y una gran cantidad de vehículos esperando detrás.
Aunque el paso Pino Hachado fue rehabilitado, el tránsito hacia el país vecino opera bajo estrictas medidas de seguridad y de manera escalonada. Gendarmería Nacional está a cargo del operativo en la ruta, administrando el avance del tránsito vehicular en bloques de 120 a 160 camiones por tanda. Esta modalidad busca prevenir embotellamientos y garantizar la seguridad vial en un trayecto de montaña altamente expuesto.
A la complejidad del clima se suma la burocracia fronteriza: la alta presencia de camiones de origen brasileño, cuyos trámites aduaneros e internacionales requieren un tiempo de procesamiento superior, ralentiza el ritmo general de la fila. Si el tiempo se mantiene estable, Grigera confía en que podrá cruzar la frontera durante las próximas horas.
Afrontar las temperaturas bajo cero en medio de la cordillera representa uno de los mayores desafíos diarios para los choferes. Según detalló el propio camionero, los vehículos modernos están equipados con un sistema independiente de calefacción a caldera alimentado por gasoil. Este dispositivo permite mantener templada la cabina de conducir aun cuando el motor del camión permanece apagado, evitando un desgaste excesivo del vehículo y garantizando el descanso.
Pese a la inclemencia del tiempo, los camioneros destacaron el espíritu solidario de los pobladores locales. Grigera valoró especialmente la ayuda brindada por los vecinos de Zapala, quienes en medio de la nieve, el viento y las temperaturas extremas, se acercaban durante la noche a las unidades para entregarles viandas, alimentos y bebidas calientes.
Una vez que logre trasponer el control fronterizo en Pino Hachado, a Martín Grigera le aguardará un tramo final de aproximadamente 500 kilómetros en territorio chileno hasta arribar a la ciudad de Talcahuano, su destino de descarga.
Sin embargo, la incertidumbre persiste entre los transportistas: los pronósticos meteorológicos advierten sobre la posibilidad de nuevas nevadas en la alta montaña, lo que podría desencadenar nuevos cierres preventivos y prolongar aún más la exhaustiva espera en la ruta.