Su intendenta volvió a cargar duro contra el gobierno nacional. Cansada de la falta de respuestas, tomó una determinación que da qué hablar.
La intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, volvió a poner en el foco público el crítico estado de la Ruta Nacional 151 tras difundir un nuevo video para visibilizar el deterioro del trazado. La jefa comunal advirtió sobre los graves riesgos viales y anunció una drástica decisión: el municipio dejará de realizar tareas de mantenimiento y bacheo en la calzada nacional.
"El sábado volví a realizar otro video para visibilizar el terrible estado en el que se encuentra la ruta. Hoy, si no logra un mantenimiento, es una trampa mortal. Y no sé qué durabilidad va a tener el tránsito; ya no solo hablamos de la solicitud de la obra, sino también de la falta de mantenimiento", manifestó la mandataria municipal.
La intendenta describió un panorama alarmante sobre el estado del asfalto, señalando que la deformidad de la calzada y los pozos obligan a los conductores a invadir el carril contrario, provocando accidentes, vuelcos y camiones varados.
Al describir la realidad cotidiana del tránsito en la zona, relató lo observado durante sus recientes recorridas: "Es lamentable, el fin de semana circulé bastante y vi tres camiones con cargas importantes parados, o vuelcos sobre la carpeta asfáltica. Esto es un riesgo: cuando vas circulando esquivando pozos, o por la misma deformidad de la calzada, te inclinás hacia el carril contrario. Chocás con quien viene de frente, es impresionante".
Respecto a la postura del Gobierno Nacional, la jefa municipal apuntó de manera directa contra la falta de respuestas y acusó a la gestión de Javier Milei de utilizar la obra pública como moneda de cambio político. Argumentó que "el abandono y la desidia son evidentes", mientras toda la provincia permanece a la espera de definiciones firmes por parte del Ejecutivo Nacional.
Ante este escenario, Salzotto confirmó que no destinará más recursos locales a la mejora de la calzada con bacheos para que "la ruta exprese la verdadera voluntad del gobierno nacional hacia los rionegrinos".
"Hoy tomé la decisión de no salir a bachear la ruta y que la ruta termine expresando la verdadera voluntad que quiere el gobierno para los rionegrinos", enfatizó en declaraciones a Lu19. Asimismo, remarcó la limitación de recursos locales: "No contamos con el material, estamos arreglando también las calles de nuestra ciudad tras el deterioro por las lluvias".
A su vez, explicó que la prioridad del municipio debe ser la reparación de las calles internas de Catriel, seriamente deterioradas tras las últimas lluvias. En paralelo, avanza junto a otros intendentes de la región en una presentación formal para exigir la restitución de los fondos derivados del impuesto a los combustibles, destinados específicamente a la infraestructura y conservación de rutas.
El estado crítico de la rutas 22 y 151 es un foco constante de conflicto y reclamos de los automovilistas del Alto Valle. Las lluvias del último mes solo empeoraron una situación ya crítica y, en paralelo, la negociación entre Provincia y Nación por el control de las rutas no muestra avances.
Ante la falta de arreglos, el ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, brindó precisiones sobre los motivos que impiden el traspaso de las rutas a la órbita provincial.
El funcionario señaló que el escenario actual es consecuencia del déficit de mantenimiento histórico, la falta de control de cargas a camiones pesados y la desatención de la gestión nacional y apuntó a Nación por la falta de acuerdo para el traspaso de la jurisdicción de ambas rutas al gobierno de Río Negro.
A pesar de que la provincia gestionó créditos para asumir el control de los 510 kilómetros afectados, las exigencias impuestas por el gobierno central paralizaron el la discusión y aún no hay acuerdo, según explicó a FM Antena Libre.
Según detalló Echarren, el gobierno nacional pretende transferir la traza sin enviar partidas económicas, al tiempo que retiene la recaudación del impuesto al combustible. A esta situación se suma un complejo impedimento legal por la presencia de seis contratos abiertos con Uniones Transitorias de Empresas (UTE).
De ese total, cuatro contratos afectan a la Ruta 22 entre Cervantes y Cipolletti, algunos con más de 18 años de antigüedad. Al estar judicializados o neutralizados, la provincia se encuentra legalmente imposibilitada de intervenir esos tramos con maquinaria propia sin autorización.
Como alternativa para destrabar el conflicto, Río Negro propuso hacerse cargo de dos sectores puntuales: la rotonda de Choele Choel y un tramo de la Ruta 151, renegociando las condiciones directamente con las empresas. Sin embargo, Nación exige como condición previa que la Provincia retire los recursos de amparo colectivo que cuentan con sentencia firme por el estado de las rutas, medida a la que la administración rionegrina se opone.