Había sido atropellado entre Viedma y Conesa y estaba grave. El camionero que se convirtió en héroe y el trabajo sincronizado entre autoridades y vecinos.
Se convirtió en héroe. En un gran gesto, un noble camionero halló a un gato montés herido en la banquina entre Viedma y General Conesa, protegió al felino silvestre con su ropa y alertó a las autoridades policiales de Río Negro.
El emotivo rescate ocurrió a la altura del kilómetro 107 de la ruta nacional 250, lugar en el que se presume el animal había sido atropellado previamente por conductores desconocidos. El chofer detuvo su marcha de inmediato al percatarse del peligro vial y con una gran sensibilidad no dudó en asistir al gatito.
El camionero envolvió al felino en su propio mameluco de trabajo para inmovilizarlo y brindarle calor.Posteriormente, se acercó a un puesto de control preventivo en la ruta. Allí dio aviso a los inspectores de la Secretaría de Transporte y de inmediato, el personal del Cuerpo de Seguridad Vial de la Policía provincial activó el protocolo de asistencia. Su rápida acción conjunta evitó que el ejemplar fuera arrollado nuevamente.
La veterinaria Victoria De la Costa acudió al lugar en su vehículo. El ejemplar presentaba un cuadro severo de deshidratación por el estrés. Ante ese panorama, la profesional le suministró suero y un sedante para poder trasladarlo de forma segura.
Este acto de colaboración entre la ciudadanía y autoridades fue crucial para asegurar la integridad de este mamífero, que si bien presenta una gran variedad de tamaños y colores, por su aspecto y tamaño puede confundirse con un gato doméstico. Sin embargo, los monteses son animales salvajes, más corpulentos y robustos, con un patrón de pelaje específico y un instinto cazador mucho más marcado que los comunes.
El animal quedó alojado temporalmente dentro del edificio policial. Otra veterinaria local colaboró prestando un canil acondicionado con calefacción. Las autoridades locales esperan la intervención de la Subsecretaría de Fauna de Río Negro. El objetivo final es devolverlo a su hábitat natural en óptimas condiciones de salud.
De hábitos principalmente crepusculares y nocturnos, el gato montés es un buen trepador que descansa en los árboles durante el día. Se alimenta principalmente de pequeños mamíferos (roedores y liebres) y de aves, aunque también peces, anfibios y reptiles.
Tiene dos a tres crías por camada por año. Prefiere sitios arbolados o rocosos y gusta mucho del agua (es normal ver a estos ejemplares cruzar ríos). Cuando a estos animales no se lo persigue anda también de día.