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Estatales rionegrinos cobrarán con actualización salarial y mejora en el aguinaldo

El Gobierno provincial confirmó una nueva actualización salarial para estatales que impactará en junio y en el medio aguinaldo.

El Gobierno de Río Negro confirmó un nuevo aumento salarial para los trabajadores estatales que impactará de manera directa en los haberes de junio y en el medio aguinaldo. La suba será del 4,28% y responde al esquema de actualización automática bimestral acordado en la Mesa de la Función Pública, una herramienta que busca acompañar la evolución de los precios y sostener el poder adquisitivo frente a la inflación.

La pauta salarial se definió a partir del promedio entre los índices de precios al consumidor (IPC) de abril y mayo, tanto a nivel nacional como en la medición de Viedma. Este mecanismo, que ya se aplicó en tramos anteriores, permite ajustar los salarios de manera periódica en función de la variación inflacionaria, evitando retrasos prolongados frente al incremento del costo de vida.

Según se detalló oficialmente, el porcentaje surge de combinar el IPC de abril, que fue del 2,6% a nivel nacional y del 2,1% en la capital provincial, con el de mayo, que registró un 2,1% en el país y un 1,67% en Viedma. Ambos valores se promedian y luego se acumulan entre sí, lo que deriva en el incremento final del 4,28% para el bimestre junio-julio.

Desde el Ejecutivo provincial destacaron que este esquema “garantiza que el salario acompañe la evolución de los precios” y remarcaron que la actualización también tendrá impacto en la primera cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC), lo que representa un alivio adicional para los trabajadores estatales en un contexto económico aún complejo.

casa de gobierno viedma

El incremento es del 4,28% y se aplica a los pagos desde el mes de junio.

Inflación de mayo con leve desaceleración

El anuncio salarial se conoció en paralelo a la difusión del último dato de inflación por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que este jueves informó que el índice de precios al consumidor registró un aumento del 2,1% en mayo. Se trata de una baja de 0,5 puntos porcentuales respecto al 2,6% de abril, marcando así el segundo mes consecutivo de desaceleración.

Con este resultado, la inflación acumulada en lo que va del año alcanza el 14,7%, en línea con las previsiones tanto del Gobierno nacional como de analistas privados, que esperaban una tendencia descendente en el ritmo de suba de precios.

Los rubros que más aumentaron

El informe oficial también detalló cuáles fueron los sectores con mayores incrementos durante mayo. El rubro Comunicación encabezó las subas con un 3,4%, seguido por Educación (2,9%) y Recreación y cultura (2,8%). Más atrás se ubicaron Salud (2,6%) y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,6%).

En el otro extremo, las menores variaciones se registraron en Prendas de vestir y calzado, con apenas un 0,3%, y en Bebidas alcohólicas y tabaco, que subieron un 0,8%.

A nivel regional, el noreste argentino presentó la mayor suba mensual con un 2,6%, mientras que la Patagonia —donde se ubica Río Negro— mostró el menor incremento con un 1,7%. No obstante, el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas continuó siendo el de mayor incidencia en casi todas las regiones, impulsado principalmente por los aumentos en panificados y productos lácteos.

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En mayo, una familia necesitó $1.498.741 para no ser pobre.

Cuánto necesitó una familia para no ser pobre

Pese a la desaceleración inflacionaria, los datos reflejan que el costo de vida continúa en niveles elevados. En ese sentido, el propio INDEC informó que una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en mayo ingresos por $1.498.741 para no caer por debajo de la línea de pobreza, lo que representa un aumento del 2% respecto al mes anterior.

Este escenario refuerza la importancia de los mecanismos de actualización salarial como el implementado en Río Negro, que buscan reducir el desfasaje entre ingresos y precios. Sin embargo, distintos sectores advierten que la recuperación del poder adquisitivo sigue siendo un desafío, especialmente en contextos de inflación persistente, aunque con tendencia a la baja.