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El líquido antipinchaduras que se fabrica en la región y es un éxito en todo el país: "Lo soñé una noche y..."

El producto que marcó un antes y un después en emprendimiento familiar: “Es un parche definitivo para bicis y vehículos". Además, creó las jeringas para pelotas.

“Mi papá es un bicicletero histórico de Cinco Saltos, yo tengo bicicletería hace 30 años y mi hijo ya me acompaña y seguramente seguirá él en el rubro”, señala Fernando (52 años), el titular de Cicles Cuello, una marca registrada en la vecina ciudad.

Queda claro que no es ningún improvisado y hay una tradición familiar que respalda un emprendimiento que, justamente, lleva adelante junto a sus seres queridos. Y como dice el dicho, el que sabe, sabe…

Con su esposa Claudia y sus hijos Nano, Moira y Melina se reparten las tareas en el negocio que montaron en su propia casa, en Julián Romero 175, que se complementa con la venta de repuestos para motos.

Y cuyo producto estrella ahora da qué hablar en todo el país: el líquido antipinchaduras de gomas de bicicletas y vehículos Bye Punctures que fabrican en su recinto, ya se vende en 8 provincias y cada vez gana mayor reconocimiento.

líquidos antipinchaduras

“Es un líquido que lo ponés adentro de la cámara o de la cubierta, tanto en bicicleta, motos o autos. En el mercado hay otros pero el nuestro parcha, no se desinfla más. No es como otros que son obturadores (dispositivos diseñados para cerrar, bloquear o regular el paso del aire), lo ponen dentro de la cámara por fuerza centrífuga del vehículo, tapa pero con el andar pierde el aire”, compara y saca pecho por la performance de su invento en declaraciones a LM Cipolletti.

“Lo empezamos a producir hace 3 años, fue todo a prueba y error. Lleva varias etapas, como macerado, filtrado, triturado, batido, para llegar a lograr el producto homogéneo y perfecto. Lo fuimos optimizando cada vez. Por supuesto que es furor en las bici pero el del auto anda fantástico. Yo no voy a la gomería hace 4 años. No desbalancea, pinchaste, quedaste tirado a la vera de la ruta y no solo que te saca de la emergencia sino que te dura como si fueras a la gomería”, sorprende al enumerar las bondades de su novedosa creación.

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Salen pedidos para todas partes del país.

Se venden por mayor o menor, en pack de 6 botellitas o por unidad. “Al público el líquido con cámara cuesta 8 mil pesos y él sin cámara 12 mil”, informa el conocido comerciante tras atender a un par de clientes.

Señala que la mejor propaganda es el paso del tiempo, que permite a quienes lo adquieren comprobar la confiabilidad del producto.

“Sacás una botellita, se lo ponés a la rueda, la inflás y salís andando porque automáticamente parcha. Te olvidaste, pasó un año y decís que raro que no haya pinchado aún, es que queda parchada”, específica sobre el asombroso resultado.

Las funciones de cada uno en el negocio están bien definidas: “Yo me dedico a la producción, todos los demás al envasado y preparación final para entregarlo”. El habla pero el que se lleva todas las miradas es Rodolfo, el simpático gatito que maúlla reclamando su almuerzo...

Líquido antipinchaduras

Lo piden de todas partes del país

Con el boom del líquido antipinchaduras, Cicles Cuello pasó de ser una pequeña pyme local a conquistar otros mercados a nivel nacional y hacerse un nombre en varios puntos del país.

“Ya estamos en 8 provincias y se venden 400 paquetes de 6 unidades por mes. Llegamos a La Pampa, Santa Fe, Mendoza, Córdoba, Buenos Aires y ciudades grandes como Bariloche, Bahía Blanca, San Martín de Los Andes" “Ya estamos en 8 provincias y se venden 400 paquetes de 6 unidades por mes. Llegamos a La Pampa, Santa Fe, Mendoza, Córdoba, Buenos Aires y ciudades grandes como Bariloche, Bahía Blanca, San Martín de Los Andes"

En Choele Choel nos piden para las ruedas de las regadoras para la alfalfa, los famosos tractorcitos. En Cipolletti le vendíamos a un distribuidor y a la Municipalidad. También pisamos fuerte en Mercado Libre, eso ayuda mucho”, aporta datos elocuentes del fenómeno.

“Es que donde tapó, parchó”, esboza al fundamentar el resonante éxito del producto que, entiende, aún no llegó a su techo: “La explosión más grande será dentro de 2 años”, avisa. Y cómo para no derrochar optimismo...

El sueño se hizo realidad

Una noche Fer apoyó la cabeza en la almohada y soñó con la fórmula mágica que marcó un antes y un después en su negocio. Sí, creer o reventar.

“Lo soñé, literal, y lo arranqué con la fórmula como lo soñé. Me levanté al otro día y lo empezamos. Pasó el tiempo y lo fuimos mejorando. Podés tenerlo un año y usarlo y no baja la calidad. Nos quedó espectacular, sin margen de error”, celebra.

La anécdota del motoquero viajero

“Una vez entró un muchacho que venía de Buenos Aires rumbo a Puerto Madryn y pasó con la moto de alta cilindrada pinchada. Las motos grandes no se desarman fácilmente, es un parto ese trabajo. Le digo ‘hacemos una cosa, le ponemos el líquido hasta Cipolletti y ahí ves un gomero’. A la vuelta del viaje pasó y contó que siguió de largo porque estaba inflada, le metió hasta Puerto Madryn sin siquiera tener que inflar la rueda”, recuerda la anécdota con inocultable orgullo.

También jeringas para fútbol

Como si fuera poco, también fabrican y ofrecen “jeringas para emparchar pelotas de fútbol a 8 mil pesos, es instantánea. Te alcanza para 3 pelotas al menos”.

“Me traen los balones de escuelas, del polideportivo”, acota Cuello, la cabeza de un emprendimiento que, según él, los liquida a todos con su líquido... El proyecto familiar, al fin y al cabo, marcha sobre ruedas. Como a las gomas, ¡la pegaron!

Otras características que lo distinguen

  • No es abrasivo, "cien por ciento ecológico",
  • Se fabrica, se envasa, se etiqueta, "todo en nuestro local en Cinco Saltos".
  • Requiere menos líquido, 60 centímetros cúbicos por rueda "contra los 150 ó 200 de los convencionales".
  • Son productos reciclables, que no dañen el medio ambiente, biodegradables