Tras el milagroso rescate, el equipo periodístico del canal de televisión contó detalles de la pesadilla que vivieron. "Si no nos frenaba un árbol, nos íbamos corriente abajo".
El temporal que afecta a la región cordillerana, en Río Negro, dejó momentos de extrema tensión cuando una cobertura periodística se transformó en una situación de supervivencia. Como informamos en las últimas horas, el corresponsal de TN, Rodrigo Saliva, y el camarógrafo Ariel Cabreras quedaron atrapados en medio del desborde del río Manso mientras realizaban un informe en directo sobre la crecida provocada por las intensas lluvias.
De acuerdo con lo que explicaron los trabajadores de prensa, el incidente se desencadenó cuando intentaban cruzar un vado dentro del predio de un camping en la zona de El Manso para registrar las consecuencias del temporal.
"Estábamos dentro del predio del camping Tierraventura, yendo de una casa a la otra y para eso había que atravesar un vado. De golpe se puso extremadamente profundo, a tal punto que la camioneta comenzó a flotar", detalló Saliva en diálogo con los medios.
El vehículo fue tomado por la fuerza del agua y arrastrado a lo largo de unos 20 metros. La tragedia se evitó gracias a la presencia de un obstáculo natural: "Estábamos a 50 metros del río, si no nos frenaba ese árbol nos íbamos corriente abajo", advirtió el cronista, quien además confirmó que sufrió algunos golpes producto del impacto contra la vegetación.
Ante la rápida crecida que comenzó a inundar el habitáculo, ambos comunicadores debieron abandonar el interior de la camioneta y refugiarse sobre el techo, donde permanecieron varados durante más de tres horas.
Gracias a que disponían de tecnología Starlink, el equipo logró comunicarse de inmediato con Protección Civil de El Bolsón para activar el operativo de emergencia. En el lugar trabajaron dotaciones con vehículos especiales y un tractor aportado por un poblador local para poder asegurar el rodado, que sufrió importantes daños materiales y la pérdida de equipos tecnológicos inutilizados por el agua.
Pese al susto y los daños sufridos en los elementos de trabajo, los periodistas destacaron que la situación no pasó a mayores y remarcaron que este tipo de coberturas extremas reflejan los riesgos a los que se exponen a diario para mostrar la realidad de los vecinos afectados por los temporales en la cordillera.
El Gobierno provincial continúa con el operativo de asistencia en El Manso, donde durante la jornada se distribuyeron 200 fardos de pasto entre 26 productores afectados por las condiciones meteorológicas.
La entrega forma parte del seguimiento a las familias rurales de la zona y busca garantizar alimento para los animales mientras persiste la situación generada por las intensas lluvias y el incremento de los caudales de los ríos Foyel y Manso.
Además, los equipos desplegados en territorio entregaron alrededor de 20 módulos alimentarios y frazadas a familias que necesitaban asistencia.
La respuesta provincial se sostiene a través del trabajo coordinado entre Salud, Protección Civil, la comisión de fomento y organismos vinculados a la actividad productiva. También permanece en la zona un técnico de la Delegación Regional del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo para atender las necesidades de los productores.