ver más

Combo de riesgo: trabaja en un boliche y reconoció que tiene problemas con el alcohol

El empleado entró al local borracho y exaltado con intensiones de agredir a otro hombre. Tuvo que intervenir la policía. Admitió su problema y prometió tratarlo.

Un hombre fue imputado por “agresiones en la vía pública”, una falta prevista en el Código Contravencional de Río Negro, tras ser acusado de haber cometido un violento episodio en un boliche donde trabaja, al que irrumpió borracho con el objetivo de atacar a otro hombre.

El incidente se produjo semanas atrás en un local nocturno de Cinco Saltos, y adquirió tal magnitud que debieron llamar por teléfono a la Comisaría 7º para que envíen una comisión policial.

Según el reporte elaborado por los efectivos, NAER -así lo identifican- “habría querido ingresar totalmente exaltado al local bailable a agredir a otro masculino, ocasionando disturbios en el interior y exterior”.

Boliche Cinco Saltos 2

Todo indica que el asunto se había agravado, porque el personal uniformado “adoptó medidas de reducción y sujeción, tendientes a hacer cesar el hecho contravencional y garantizar la integridad psicofísica” tanto de él como del resto de la gente que se encontraba en el lugar.

Confesión y compromiso

Por tratarse de una contravención, tomó intervención el Juzgado de Paz local, donde su titular Enzo Espejo determinó que el expediente contaba con evidencias suficientes para formalizar la acusación.

Pero además contempló que le podían otorgar una suspensión del proceso a prueba, que establece el cumplimiento de pautas de comportamiento, en caso de que el implicado lo requiriera.

Y así lo hizo NAER. No solo pidió que le concedieran esa salida, sino que además de reconocer su culpa y arrepentimiento, destacó la buena intervención de los uniformados que evitó un conflicto mayor.

Brindis.jpg

Concretamente expresó que "… nunca hubiese deseado lo que pasó esa noche” y agradeció la actuación policial “sino podría haber pasado a peores”.

En otro punto de su declaración dijo que “la noche es muy fea” y admitió que “me encuentro ante un consumo problemático de alcohol y a veces genera consecuencias no deseadas, ya que siempre juego con el límite”.

También agregó que su inconveniente surge “luego de que termina mi jornada de trabajo”, porque “nos quedamos tomando mucho alcohol”.

Asimismo, en el marco de su confesión añadió que “me comprometo a mantener una buena conducta en sociedad, no generar conflictos en mi lugar de trabajo y a no consumir alcohol …".

Deberá tratar su problema con el alcohol

El juez Espejo accedió a otorgarle la suspensión del juicio a prueba y ponderó que el procedimiento busca “brindar soluciones rápidas a los problemas vecinales cotidianos y evitar su escalada hacia confrontaciones que puedan alcanzar mayor gravedad por consiguiente procurar una herramienta de pacificación social”.

En su resolución, valoró que el hombre reconoce que tiene problemas con el alcohol y que se compromete a trabajar en ese tema. Mientras que entre las pautas de conducta que deberá cumplir por el término de seis meses, le impuso la orden “no generar conflictos en su lugar de trabajo”, donde tampoco deberá consumir bebidas alcohólicas.

cinco saltos

Sumado a ello, el magistrado dispuso notificar el dictamen a los responsables del boliche donde trabaja para que brinden “acompañamiento con la medida aquí dispuesta”.

Pero además pidió comunicar al Ministerio de Salud provincial para que a través del programa APASA (Agencia para la Prevención y Asistencia de las Adicciones), le brinden asistencia para tratar su consumo problemático.

Finalmente, el juez le aclaró al hombre que si es condenado por otra contravención o si incumple las reglas fijadas en este caso, la causa original continuará su trámite.