45 años después: la promoción 1981 de un colegio de monjas volvió a Bariloche, pero esta vez con sus novios

En la misma fecha del mes en la cuál vinieron a la cordillera originalmente, repitieron la aventura. Ellos mismos decidieron compartirla con los medios locales en medio de la emoción.

Las egresadas y sus novios les contaron su hermosa historia a un medio local. Foto El Cordillerano.

Un grupo de egresadas mendocinas decidió revivir su histórico viaje de secundaria en la misma fecha en que visitaron Bariloche en 1981. A más de cuatro décadas de aquella aventura juvenil, regresaron a los paisajes patagónicos acompañadas por sus esposos, quienes en varios casos eran los mismos novios a los que habían dejado despidiéndolas en la terminal hace 45 años.

La idea de volver a Bariloche comenzó a gestarse tiempo atrás entre las exalumnas originarias de Luján de Cuyo, Mendoza. Aunque en un principio consideraron otros destinos como Villa La Angostura, primó la nostalgia y acordaron planificar el viaje respetando exactamente el mes y la época en que hicieron su viaje de egresadas original como parte de una camada de 32 compañeras.

Aunque el paso de los años implicó distancias, vivencias familiares y la pérdida de algunas integrantes del grupo, el lazo de amistad se mantuvo firme mediante reuniones periódicas. En esta oportunidad, decidieron sumar un condimento diferente: sumar a la travesía a sus parejas de toda la vida.

La presencia de los esposos le dio una cuota de color a la experiencia. Oscar y Luis, parejas de Claudia y Mónica Villatoro respectivamente, ya eran novios de las jóvenes cuando hicieron el viaje en 1981. En tono jocoso, las protagonistas recordaron cómo en aquel momento les tocó quedarse en Mendoza despidiéndolas en compañía de las religiosas del colegio.

"Esa vez los dejamos con la monja llorando; este año los invitamos", bromeó Claudia sobre el contraste entre aquel viaje de adolescentes y la renovada travesía actual.

Por su parte, Oscar organizó de manera secreta una visita a la redacción y los estudios radiales de El Cordillerano en Bariloche, donde el grupo irrumpió por sorpresa para compartir sus anécdotas y repasar historias de vida que incluyen más de 40 años de matrimonio, nacimientos de nietos y múltiples celebraciones compartidas.

Paisajes renovados y recuerdos intactos

Durante la estadía, la delegación mendocina recorrió puntos emblemáticos como la zona de Llao Llao y el Centro Cívico. Aunque notaron transformaciones urbanas en la ciudad, las egresadas remarcaron que la calidez del trato local y la belleza natural del entorno permanecen inalteradas.

Entre risas y caminatas, el grupo aprovechó para distenderse e incluso consultar por la vida nocturna actual, adaptando los festejos a sus reuniones privadas. El regreso a Mendoza se dio con la satisfacción de haber reeditado un sueño colectivo, demostrando que la complicidad iniciada en las aulas mantiene su vigencia intacta a pesar del paso del tiempo.