Dos ladrones reventaron la puerta de una vivienda en la que estaban sus moradores. Robaron bicicletas y escaparon. A las pocas horas la Policia secuestró una camioneta y parte del botín.
La policía de Fernández Oro avanza en el esclarecimiento de un violento robo tipo “entradera” que se produjo en las últimas horas en Rincón de Oro, una de las últimas urbanización ubicadas al este de esa localidad.
El hecho se produjo el martes a las 7 de la madrugada cuando dos sujetos reventaron a golpes y patadas la puerta de una vivienda, donde se encontraban sus ocupantes.
Pese a que las víctimas gritaron desesperadamente pidiendo ayuda cuando advirtieron los golpes, los delincuentes se apoderaron de dos bicicletas y una notebook, para luego escapar.
Efectivos de la Comisaría 26 fueron alertados del ataque y concurrieron al lugar, pero no dieron con los autores. Sin embargo lo que llegaron a averiguar y lo que podría surgir no resulta de ser sorprendente.
Con los datos recabados por los damnificados comenzaron la investigación, a la que agregaron distintos testimonios y la incorporación de imágenes de cámaras de seguridad, que fueron clave para la causa. Porque la información brindada en los videos fue tan reveladora como sorprendente, dado que detectaron una camioneta Jeep Renegade que transitó por el sector a la hora del incidente, pero que no había sido observada abandonar la localidad por los dispositivos del sistema 911.
Tras realizar un amplio recorrido por el sector, a lo que sumaron declaraciones de otras personas que resultaron relevantes, pudieron ubicar el vehículo en una vivienda del mismo barrio. Un calco en el paragolpes trasero -perteneciente a una concesionaria de la provincia de Córdoba- fue fundamental para distinguirla, según se destacó. Pero además otro video mostró que un desconocido salía de esa casa en una bicicleta con rumbo desconocido.
Tras recabar el cúmulo de indicios obtenidos en la pesquisa, la policía solicitó una orden de allanamiento que fue concedida por la Justicia a las pocas horas. Y en ese inmueble secuestraron tres bicicletas -dos de ellas reconocida por los damnificados-, una notebook (similar a la robada pero no esa), un teléfono celular, una réplica de arma de fuego tipo pistola a gas, con cargadores de gas comprimido y prendas de vestir similares a las que llevaba uno de los maleantes, de acuerdo a lo las coincidencias detectadas en los registros fílmicos del hecho.
En esa casa fue identificada la dueña, una mujer mayor, quien quedó involucrada en la causa judicial. Pero no lograron encontrar a los dos hombres sospechados de haber cometido el ataque delictivo. En cambio, si dieron con el rodado, el que también fue secuestrado y será objeto de pericias, al igual que el teléfono y la computadora.
El aporte de las cámaras de seguridad para desentrañar el hecho fueron claves en este caso, como ha sucedido en otras oportunidades en la región.
Según se pudo averiguar de fuentes que trabajan en el caso, gracias a las imágenes pudieron reconstruir que la camioneta secuestrada dejó a los dos sujetos en la vivienda robada, y que luego siguió camino hacia la que ocupa la propietaria del rodado.
Testimonios aportados por vecinos indican que la mujer vive sola desde hace pocos meses en el barrio y que a los presuntos ladrones los observaron en el inmueble en los últimos días, aunque tras la entradera desaparecieron.
Para los investigadores, el aporte que pueda realizar la mujer será relevante para atrapar a los ladrones, aunque ya notaron una marcada reticencia, ya que optó por no hablar de los dos sujetos ni aportar datos para atraparlos.
De todos modos, ella está seriamente sospechada de haber tenido participación en el incidente delictivo.