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Temible pistolera narco del Puente 83 sumó otra condena por incendiar una casa

Es una conflictiva vecina que estuvo presa por vender drogas y por darle un balazo a otra mujer. La última causa fue por prender fuego una casa con bombas molotov.

Una conflictiva mujer del barrio Puente 83 de Cipolletti conocida por moverse en el mundo del hampa y que ya fue sentenciada por narcotraficante y un ataque a balazos sumó recientemente una nueva condena por otro resonante incidente violento, por el que deberá pasar un año más tras las rejas.

El hecho volvió a tener como protagonista a Mónica Beatriz Valledor, de poco más de 40 años y madre de niños menores que, por ese motivo, en aquel momento estaba en prisión domiciliaria tras ser condenada por el Tribunal Oral Federal de General por dos causas de venta de drogas.

Todo ocurrió la tarde del 16 de octubre del año pasado, cuando agredió a otra mujer que vivía en una casa que se encuentra en el mismo terreno que la suya, por lo que se presume que el conflicto era por esa propiedad. Primero había interceptado a la sobrina de la víctima, a quien le advirtió que se tenían que ir del lugar. Entonces la mujer fue a hablar con Valledor y le repitió lo mismo, que debía desalojar la casa. Pero además le pegó una piña en el ojo izquierdo, lo que dio lugar a que se desatara una pelea entre ambas.

Armó bombas molotov y atacó la casa

Lejos de calmarse, Valledor tomó un destornillador y se lo colocó en el cuello a la rival, para advertirle: “te vas a tener que ir... te voy a cagar matando y te voy a prender fuego la casa".

Enseguida tomó un bidón con nafta y llenó unas botellas de vidrio, aplicando la técnica de fabricación de bombas molotov. La maniobra le provocó a la víctima “real temor” por su integridad física y la de su familia.

Y no estaba errada, porque la amenaza no fue una frase vacía: Valledor comenzó a arrojar contra su casa las botellas de vidrio “incendiadas”, las que impactaron en el interior del inmueble, generando un incendio que destruyó la mampostería, mesas y sillas entre otros muebles de madera, como también colchones, ropa y calzado de la familia damnificada, entre otros elementos personales. Tuvieron que acudir los bomberos para sofocar el siniestro.

Allana Pte 83 incendio

Como consecuencia del ataque la agredida tuvo que ser asistida en el hospital de Fernández Oro, donde una médica le certificó "hematomas eritematosos en región dorso lumbar superior e inferior. Escoriaciones en ojo izquierdo. También escoriaciones en región del cuello, ligera eritematosis".

Efectivos de la Comisaría 26 de Fernández Oro inició una investigación y dos días después, con respaldo del personal de la Comisaría 4ta, el COER y la Brigada Rural realizaron un allanamiento en la vivienda de Valledor, donde secuestraron un bidón de cinco litros con combustible, botellas, trapos y maderas material utilizado para fabricar “las denominadas bombas molotov empleadas para provocar el incendio”.

En el procedimiento también fue detenida Valledor, quien fue imputada por el delito de “lesiones leves en concurso real con amenazas agravadas por el uso de arma” (por el primer hecho) y "daño" (segundo hecho), todo en concurso real.

La causa llegó a la instancia del juicio que se concretó a fines de noviembre y en la que la fiscal Alejandra Altamira, la Defensa Oficial y Miguel Zeballos Díaz, abogado querellante que representó a la víctima, avanzaron en un proceso abreviado en el que Valledor debía admitir que había cometido el hecho.

Un año más tras las rejas

El acuerdo establecía imponerle un año de prisión de cumplimiento efectivo, porque consideraban sus antecedentes penales. En su prontuario figuraban dos condenas de efectivo cumplimiento. Una unificada de cuatro años de prisión dictada por el Tribunal Oral de Federal Roca por dos causas de narcotráfico y otra a tres años de prisión por haberle dado un balazo en la panza a otra mujer que salvó su vida milagrosamente. Le totalizaron seis años y seis meses de cumplimiento efectivo, más la inhabilitación de seis años para la tenencia o portación de cualquier tipo de arma de fuego.

Valledor, que estuvo presa en un establecimiento de La Pampa, aceptó la pena de un año de cárcel, con lo que quedó establecido que reconocía haber ejecutado la agresión y el ataque incendiario a su vecina.

La jueza Alejandra Berenguer avaló la propuesta de las partes y dictó el fallo en los términos consensuados. Destacó las pruebas acumuladas en la investigación, como el testimonio de la sobrina de la víctima, el de los policías que participaron en los procedimientos, las certificaciones médicas que acreditaron las lesiones sufridas y los informes de bomberos y del Gabinete de Criminalística. También tuvo en cuenta el combustible y los otros materiales para armar las bombas molotov secuestrados en el allanamiento efectuado a su casa, y su propia confesión.