Un despliegue policial con controles en toda la ciudad terminó con una persecución y un vehículo interceptado tras intentar evadir a los efectivos.
Una fuerte presencia policial sorprendió durante la noche con controles preventivos en distintos puntos de Allen, tanto en el casco urbano como en zonas de chacras y bardas.
El operativo fue diseñado para marcar presencia en la calle y reforzar la prevención, con participación de varias unidades y áreas especiales.
La consigna fue clara: salir a la calle, marcar presencia y reforzar la prevención. Para eso, trabajaron de manera coordinada las Comisarías 6°, 33° y 56°, junto al Cuerpo de Seguridad Vial, el CIEB y la Brigada Rural.
Durante horas, los efectivos realizaron controles rotativos, identificación de personas, verificación de vehículos y patrullajes en sectores clave, ampliando el alcance a accesos, barrios y caminos rurales.
En medio del despliegue, cerca de las 00:40, un vehículo realizó una maniobra brusca al acercarse a un control para evitar ser identificado.
La reacción fue inmediata: móviles cercanos iniciaron un seguimiento corto y coordinado que terminó con el rodado interceptado, sin generar situaciones de riesgo.
Dentro del auto viajaban una joven de 23 años y un adolescente de 16. Tras la identificación, se constató que el vehículo no tenía irregularidades, aunque quedó en resguardo preventivo al no poder acreditarse en ese momento la titularidad.
Por la presencia del menor, se activaron los protocolos correspondientes con intervención de organismos de protección.
El procedimiento se desarrolló con normalidad y bajo los lineamientos vigentes.
Desde la fuerza policial destacaron que "el episodio, lejos de ser un hecho aislado, reflejó el sentido del operativo: controles activos, capacidad de reacción y trabajo coordinado".