El joven tiene antecedentes y además es miembro de una familia con conflictos con la ley. Su madre también está presa por un violento asalto en que resultó herido un vecino.
Un joven de Cipolletti que recientemente alcanzó la mayoría de edad, pero que cuenta con antecedentes penales, fue imputado por encubrimiento y quedó en prisión preventiva luego de ser sorprendido manejando una moto que había sido robada.
Le medida, que lo lleva tras las rejas mientras se transcurra el plazo de la investigación, se resolvió con la aplicación de la denominada Ley de Reiterancia, se informó desde el Ministerio Público Fiscal.
El acusado, identificado como Elian Alexander Porma, reside en el barrio 200 Viviendas y pertenece a un entorno familiar conflictivo, con varios de sus miembros involucrados en episodios delictivos. De hecho su madre también está presa por un violento asalto registrado días atrás, en el que un vecino sufrió un disparo en el cuello. Además por ese mismo ataque está prófugo su padre. En su caso, el muchacho registra otros procesos penales abiertos donde incumplió las pautas de conducta fijadas.
Porma está involucrado por circular en una moto robada. En la audiencia de formulación de cargos realizada este miércoles, la fiscal adjunta Julieta Della Cha, lo imputó por haber recibido con ánimo de lucro una moto de 110 cc sabiendo que provenía de un delito. El vehículo había sido robado horas antes en la jurisdicción de la Comisaría 45 del barrio Anai Mapu y contaba con un pedido de secuestro activo.
El martes, minutos después de las 13, personal policial identificó al sospechoso en la esquina de las calles Don Bosco y Fray Mamerto Esquiú, en el barrio Managua. Al constatar la denuncia sobre el rodado, los efectivos procedieron al secuestro de la moto y al arresto del conductor.
La fiscalía argumentó la necesidad de la prisión preventiva no solo por la reiteración delictiva, sino también por los riesgos procesales, ya que el acusado no pudo ser localizado en el domicilio que había declarado previamente.
Por su parte, el defensor Oficial Horacio Bridges Doyhenard no se opuso a la formulación de cargos, pero rechazó el encarcelamiento y solicitó como alternativa el uso de una tobillera electrónica con rastreo satelital.
Tras escuchar a las partes, la jueza de Garantías Rita Lucía dio por formulados los cargos, habilitó la investigación penal preparatoria por un plazo de cuatro meses y dispuso la prisión preventiva del imputado por el término de un mes.
La mamá de Porma también está en prisión preventiva imputada por el balazo que sufrió un vecino del barrio San Lorenzo cuando intentaron robarle su camioneta. El violento atraco se produjo el domingo 26 de julio, cuando la víctima, de 69 años de edad, ingresaba a su casa junto con su esposa. Cuando estaba por ingresar a la vivienda apareció una pareja -un hombre y una mujer- y los amenazaron con un arma para que les entregaran el rodado.
La teoría de la Fiscalía indica que los ladrones subieron al vehículo para llevárselo, pero el motor se apagó en plena maniobra. El propietario tomó una barra de hierro del garaje e intentó romper el vidrio del conductor para frenar el robo, pero desde el interior le efectuaron un disparo que le impactó en el cuello. Luego, ambos asaltantes escaparon corriendo rumbo al barrio La Paz. La víctima resultó gravemente herida, aunque permanecía internada en estado estable en una clínica particular.
Los investigadores recabaron datos que les permitió avanzar en varios allanamientos efectuados en distintos puntos de la ciudad días después. En un domicilio del barrio 200 Viviendas, la policía secuestró un revólver que quedó vinculado directamente al ataque sufrido por la víctima. La pericia balística confirmó que la vaina servida hallada en la escena coincide con el arma secuestrada durante el operativo.
En ese procedimiento también detuvieron a una mujer sospechosa de haber participado en el intento de robo. Es la madre de Porma. Mientras que el sujeto que la habría acompañado sería el padre muchacho. Aún permanece prófugo
El joven Porma quedó en prisión preventiva por la aplicación de la Ley de Reiterancia, que en Río Negro entró en vigencia en 2025. Es una herramienta que permite a fiscales pedir la medida para personas que acumulan múltiples causas penales activas con el fin de resguardar la investigación. La ley modificó el Código Procesal Penal provincial para usar la reiteración de delitos como indicador de riesgo procesal.