Lo atrapó la Policía gracias a un vecino. Lo encierran por sus antecedentes. Andaba con un cómplice que no aparece en el expediente.
Uno de los ladrones que días atrás fue atrapado por la Policía cuando junto a un cómplice intentaban entrar a robar a una cochera de un edificio del barrio San Pablo, fue condenado a 1 mes y 10 días de prisión de cumplimiento efectivo, porque cuenta con antecedentes delictivos.
El hecho ocurrió el miércoles 30 de octubre, minutos después de las 2, en el inmueble ubicado en inmediaciones de la esquina de calles Irigoyen y Puerto Belgrano.
Ambos delincuentes, que se movilizaban en una moto tipo enduro, habían violentado el portón eléctrico del garaje con el fin de ingresar para robar, pero un vecino lo advirtió y llamó al 911 (número de emergencias) y alertó a las autoridades.
De inmediato concurrió una patrulla de la Comisaría Cuarta, cuyos efectivos sorprendieron a los malvivientes, los rodearon y, sin posibilidades de escapar, los detuvieron.
Raúl Eduardo Valdebenito, uno de los bandidos, fue imputado por el delito de robo simple en grado de tentativa.
En una audiencia realizada a principios de este mes Rubén Antiguala, defensor particular de Valdebenito, y el Fiscal adjunto Gabriel Lamas propusieron cerrar el caso en un juicio abreviado y condenar al acusado a 1 mes y 10 días de cárcel obligatoria y la declaración de reincidencia.
Las pruebas en contra eran contundentes. Como la declaración del vecino que permitió evitar el robo y la de los policías que intervinieron en un arresto, además de los informes periciales realizados por personal del Gabinete de Criminalística.
Valdebenito aceptó el acuerdo y la pena propuesta, con lo que admitió haber sido autor del hecho.
Se precisó que el hombre cuenta con antecedentes expedidos por la UER -Unidades de Expedición y Recepción de Antecedentes Penales-, dado que posee una sentencia dictada en abril de 2017 de tres años de prisión efectiva y declaración de reincidencia, por hechos no precisados.
La jueza Alejandra Berenguer avaló lo acordado por las partes y dictó el fallo en los términos consensuados, al considerar comprobado el hecho, además que contaba con la confesión del imputado.
Asimismo, en el fallo encomendó a la Fiscalía que informe lo resuelto a los damnificados.
En cuanto a la situación judicial del cómplice de Valdebenito, cuyo nombre aparece, no figura en este documento legal.
En el marco de recorridas de prevención, la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA) de Cipolletti secuestró dos motos que presentaban irregularidades.
El primer caso ocurrió en calles La Plata y Don Bosco, cuando los efectivos interceptaron la marcha de una moto. Al verificar sus datos en el sistema, surgió que el rodado presentaba pedido de secuestro desde la provincia de Neuquén por estar relacionada a un delito de robo.
Por otro lado, el segundo hecho tuvo lugar en la calle Hugo Rimmele a la altura del barrio Sausalito, donde el personal policial descubrió que una moto presentaba los números del motor y del chasis del rodado visiblemente limados. Además, al investigar la numeración se constató que la misma pertenecía a otro vehículo.
En ambos casos las motos fueron trasladadas a la Unidad y sus respectivos conductores fueron notificados de acuerdo a lo