Había ido a visitar a un preso y le encontraron en la vagina bolsas con cocaína, marihuana y un centenar de pastillas. Le dieron intervención a la Justicia Federal.
Una mujer fue atrapada por intentar meter ocultas en su cuerpo una cantidad impresionante de diversos tipos de drogas al Establecimiento Penal 2 de Cipolletti, donde en las últimas semanas encontraron estupefacientes que habrían ingresado con la supuesta complicidad interna.
En esta oportunidad las sustancias ilícitas fueron descubiertas el sábado al mediodía durante una requisa de rutina efectuada por el personal del Servicio Penitenciario Provincial que presta servicios en la cárcel ubicada en la zona del paraje El 30.
La acusada, de unos 40 años de edad, se había presentado a visitar a un sujeto que está preso en el lugar y al realizarse el control corporal encontraron que dentro de la vagina llevaba envoltorios con cocaína, marihuana y casi un centenar de pastillas de clonazepam, un medicamento que causa efectos narcóticos.
El procedimiento permitió secuestrar casi 80 gramos de estupefacientes, precisaron fuentes del organismo provincial, por lo que se dio inmediata intervención a la Justicia Federal.
Como es habitual en los espacios de visita a los presos de las cárceles rionegrinas, los familiares y conocidos que concurren a verlos son sometidos a minuciosas revisiones para evitar justamente que introduzcan elementos y sustancias prohibidas.
Los hombres son examinados por efectivos del cuerpo de guardiacárceles, mientras que las mujeres por el personal femenino de la fuerza.
La visitante del sábado encendió las alertas de la agente penitenciaria que le hizo el chequeo en uno de los boxes destinados a ese trámite y detectó un “elemento extraño en el cuerpo de la visitante”.
Al verse descubierta, la mujer terminó “entregando voluntariamente” el envoltorio que llevaba oculto, se destacó.
Se precisó que dentro del paquete había varias bolsitas de distintos colores con sustancias compactas blancas, marihuana fraccionada y decenas de pastillas celestes con la leyenda "CL".
La escena generó un inmediato despliegue de seguridad dentro del penal, mientras se preservaba el lugar y se daba aviso a la Fiscalía Federal, donde se iniciará una causa que tendrá a la visitante como principal involucrada.
Posteriormente se realizaron los narcotests correspondientes, que confirmaron el secuestro de 39,5 gramos de cocaína y 35,9 gramos de marihuana. Además, fueron halladas 97 pastillas del Clonazepam, cuyo contenido será sometido a peritajes para determinar su composición exacta.
Desde el Ministerio de Seguridad destacaron “el profesionalismo del personal penitenciario” y remarcaron que el procedimiento “evitó que las sustancias llegaran al interior de la unidad, donde podrían haber sido distribuidas entre los internos”.
También subrayaron la importancia de los controles preventivos y del trabajo coordinado con la Justicia Federal “para combatir el ingreso de drogas en establecimientos carcelarios de Río Negro”.
La cárcel cipoleña había aparecido en las noticias recientemente y al nivel de escándalo por el hallazgo de drogas, cigarrillos y prendas de vestir de dudosa procedencia, y que puso en la mira a dependencias internas y posibles complicidades entre su personal.
Primero fue a principios de este mes, cuando en un control de rutina un interno que trabajaba en enfermería fue requisado al regresar a su celda, donde le encontraron dos bultos con marihuana y cocaína. Ante la consulta, el propio detenido admitió que los había sacado del área de enfermería.
El hallazgo impulso una requisa profunda que derivó en un operativo judicial de gran magnitud, encabezado por la Justicia Federal. Durante casi 36 horas, se inspeccionaron distintos sectores del penal con apoyo de la Policía de Río Negro. El resultado fue contundente: secuestraron frascos con marihuana y cocaína, más de 170 atados de cigarrillos, celulares y chips, junto a zapatillas nuevas e indumentaria con etiqueta
Además, los investigadores detectaron escondites en entretechos y sectores restringidos, lo que evidenciaría un sistema organizado. Todo se encuentra en investigación.
Pocos días después volvieron a encontrar marihuana, cocaína y pastillas en escondites situados en la zona de calderas. Se abrió otra causa federal, además del trámite interno.