{# #} {# #}
La joven es oriunda de Viedma, no conoce a su papá y no tiene trato con su mamá. La justicia ya se expidió y aquí te contamos los pormenores de la resolución.
En un fallo que emociona, una adolescente que no tiene vínculos con sus padres podrá cumplir su sueño de compartir el viaje de egresados tras una autorización judicial para salir del país. La medida emitida desde Viedma tuvo en cuenta que la progenitora biológica no posee contacto con la joven y que también se desconoce la filiación paterna de la estudiante.
La alumna promovió la acción con el patrocinio de una abogada del niño y solicitó autorización judicial para viajar con sus compañeros de quinto año a Brasil, en el marco de un viaje organizado por una empresa de turismo estudiantil.
El itinerario prevé la salida desde Viedma en estos días y el regreso a fin de mes, con traslados terrestres y aéreos, coordinadores responsables y alojamiento previamente contratado. Durante el trámite se acreditó que la adolescente no mantiene vínculo alguno con su familia biológica y que se encuentra bajo guarda judicial desde la primera infancia.
[TE PUEDE INTERESAR] Retoman los vuelos internacionales desde el Alto Valle: egresados viajan directo a Florianópolis en dos chárter
Ante la imposibilidad de localizar a la progenitora y la cercanía de la fecha de salida, el juzgado ordenó la publicación de edictos y dio intervención a la Defensora de Menores e Incapaces.
En una audiencia personal, la adolescente ratificó su voluntad de realizar el viaje y explicó las características de la propuesta. Además, un informe del equipo técnico interdisciplinario concluyó que cuenta con madurez emocional, recursos personales y autonomía progresiva suficientes para comprender el alcance de la decisión, destacando que el viaje se encuentra debidamente organizado y resulta acorde a su etapa evolutiva.
La jueza valoró especialmente el principio de autonomía progresiva previsto en el Código Civil y Comercial y la normativa de protección integral de derechos de niños, niñas y adolescentes, y consideró que la solicitud fue formulada de manera fundada, con información precisa sobre destino, duración y finalidad del viaje.
En ese marco, resolvió hacer lugar al pedido y otorgar la autorización para que la adolescente viaje al exterior en las fechas previstas, acompañada por los coordinadores de la empresa.
Desde los seis años, la vida de una adolescente de Cipolletti cambió para siempre. Junto a su hermana, atravesó una experiencia dolorosa que marcó el vínculo con su padre de forma definitiva. Años más tarde, su madre solicitó una restricción de acercamiento contra él, que el hombre incumplió. Ese acto derivó en una condena judicial. Desde entonces, no hubo más contacto. El lazo se rompió por completo.
Diez años después, con madurez y determinación, la joven decidió tomar una decisión clave: iniciar una acción judicial para dejar atrás el apellido de su padre y comenzar a llevar el de su madre. Lo hizo con el patrocinio de la defensa pública, presentando su historia ante el fuero de Familia de Cipolletti.
En su testimonio, relató que su progenitor nunca cumplió con sus deberes como padre. No se hizo cargo de su crianza, no estuvo presente y nunca se preocupó por su bienestar. Al contrario, fue su madre quien, desde siempre, estuvo a su lado: la cuidó, la acompañó y la sostuvo emocional y económicamente. También explicó que llevar el apellido paterno le generaba rechazo, bronca y malestar. Dijo que en su vida diaria ya utilizaba informalmente el apellido materno, con el que se sentía realmente identificada.
Además, en su declaración hizo referencia a una denuncia penal por abuso sexual agravado por el vínculo, presentada años atrás por su hermana. Esa denuncia derivó en la apertura de un legajo penal contra su padre, lo que sumó un contexto aún más complejo a la situación.
Durante el proceso judicial, la joven participó de una audiencia en la que expuso con claridad las razones de su pedido. El equipo técnico interdisciplinario que la entrevistó elaboró un informe concluyendo que comprendía cabalmente el alcance y sentido de su solicitud. La decisión formaba parte de un proceso consciente de construcción de identidad.