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Menos de 100 días de condena para un robacables reincidente

El ladrón y un cómplice fue atrapado con el botín en el barrio Los Tilos. Cumplió prisión preventiva domiciliaria y en un juicio abreviado admitió su culpa.

Un robacables fue condenado a tres meses y cinco días de prisión efectiva porque tenía antecedentes delictivos. Pero ya cumplió la pena en prisión preventiva, la mayor parte en su casa monitoreado por GPS, por lo que recuperó la libertad.

Axel Castillo había sido detenido junto a un cómplice durante la madrugada del 15 de febrero último en el barrio Los Tilos, donde habían robado dos rollos de cables de 19,20 metros de 200 pares y un alicate amarillo.

Minutos antes de las 4 una patrulla de policías de la Comisaría Cuarta que realizaba recorridas preventivas por el sector, donde se había cortado el alumbrado público, advirtieron sombras sospechosas de dos sujetos en medio de la oscuridad y procedieron a identificarlos.

Ahí notaron que llevaban los cables, por lo que fueron detenidos.

Luego determinaron que los habían robado en inmediaciones de las calles Río Limay y José María Guido, frente a un espacio verde y al descampado aledaño a la Estación Meteorológica.

Unificación de penas al robacables

Castillo fue imputado por robo, mientras que a su cómplice se le siguió el proceso en otro expediente.

Los indicios en su contra eran contundentes. Contaban con la declaración de los policías y la prueba del delito que encontraron en su poder.

El fiscal Martin Pezzetta y el defensor Oficial Sebastián Nolivo consensuaron cerrar la causa con un juicio abreviado e imponerle al acusado un mes de prisión efectiva. Pero totalizarle tres meses y cinco días al sumarle una condena de marzo de 2021 por un robo simple en la que le dieron tres meses de prisión en suspenso y pautas de conducta por dos años.

Castillo aceptó lo resuelto entre su defensor y la fiscalía, lo que significó que reconoció haber cometido el hecho.

Fue un acuerdo “a los fines compositivos”, dado que desde el 15 de febrero -día de febrero- hasta el 20 de mayo el ladrón estuvo cumpliendo prisión preventiva: cinco días en comisaría y tres en forma domiciliaria, con tobillera de rastreo satelital.

Asimismo, se estableció en el transcurso de ese lapso no hubieron “incumplimientos ni tampoco rotura de tobillera o que se la haya sacado”.

Además, recalcaron que cuando fue apresado “no opuso resistencia”, a lo que le sumaron que “faltaba muy poco tiempo para que se cumplan los cuatro años desde el primer hecho”.

Pruebas y confesión

La jueza María Florencia Caruso Martín avaló lo acordado por las partes y dictó el fallo en esos términos.

Sostuvo que la culpabilidad del acusado había sido acreditada. Precisó que la evidencia recolectada “es suficiente para constatar el hecho, sobre todo que ha sido en flagrancia”, a lo que sumó la confesión “libre y sin coacción”, un punto “necesario en este tipo de procedimientos”.

La magistrada también consideró la unificación de condenas: “entiendo razonable y legal el pedido, en primer lugar que ya fue cumplida sin incumplimientos, en segundo lugar se está sumando íntegramente la pena anterior de tres meses”.

Destacó que también tuvo en cuenta el comportamiento posterior de Castillo, quien no opuso resistencia cuando fue detenido.