Incansable trabajador, asegura que "los veo entrar" y no sale por temor. La razón por la que desiste de hacer una presentación en la sede policial.
Ya está resignando el pobre hombre. Trabajador incansable, Romulo Vargas resiste a su chacra 163 en Roca la constante inseguridad que muchos rurales enfrentan. Solo el año pasado le robaron 30 veces y ya bajó los brazos en ese aspecto, aunque no deja de laburar sin parar. La mayoría de los delitos ocurrieron de noche y todavía no se encuentra una solución.
“Desde hace 20 años que vivo acá. Tengo animales para consumo y unos frutales de carozo”, contó el hombre. "El año pasado me robaron 30 veces. Yo no quiero hacer denuncia porque no lográs nada”, expresó frustrado.
El chacarero explicó que como registran el delito como hurto y no como robo las autoridades policiales y judiciales no lo toman en cuenta. "No quise hacer la denuncia porque nunca aparece nada. Y siempre es lo mismo. Yo sé quién es", contó.
El hombre detalló que ha visto a los ladrones cuando entran pero que prefiere no salir . “Si salgo capaz que te están esperando que te matan", expresó al sitio local ANR.
Rómulo señaló que los delincuentes no respetan nada a pesar de que el lugar cuenta con iluminación y patrullaje ocasional.
Sin embargo él disfruta estar en su chacra donde encuentra tranquilidad a pesar de la crisis que atraviesa la fruticultura. "Somos el último orejón del tarro. Lo que queda, la migaja, es para nosotros. Ganan todos menos nosotros”, reflexionó.
El productor dijo que la pera “anda más o menos. Y la manzana este año capaz que va a andar un poco mejor".
Tan de moda se puso la frase “lo viejo funciona, Juan” a partir de una secuencia de la taquillera serie El Eternauta en la que los únicos vehículos que andaban en medio de una situación extrema eran los antiguos y en la región tenemos un claro ejemplo de ello.
Es que una reliquia de 101 años del solidario vecino cipoleño Juan José Moreiro (79) anda a la perfección y de hecho se lució en el marco del 94 aniversario de Fernández Oro. El propietario del Ford T modelo 1924 tuvo la feliz idea de sacar a pasear en su histórico coche a quienes quisieran vivir esa experiencia inédita de subirse a una verdadera joyita. Saludable iniciativa que repite cada vez que se lo requieren.
“A mí me genera una satisfacción terrible, me emociona poder hacer esto”, confiesa a LM Cipolletti este importante productor de frutas con el motor en marcha. El sonido es impecable al igual que todo lo vinculado a su "nave".
“Lo hice todo yo. Hace 25 años que lo tengo, estaba desarmado, tirado en un galpón. Me llena el corazón, la gente me toca bocina en la ruta, me hace parar. Es realmente emocionante”, revela sus sensaciones por todo lo que genera con su simpático autito.
Casado con Susana (52 años de convivencia) "que me hace el aguante siempre", tiene 2 hijos, Víctor Hugo y Sandra, y 4 nietos: Carla, Julián, Mateo y Juan Martín.
El año pasado se dio el más reciente “gustazo”. “Que todo el pueblo de Fernández Oro lo disfrute es hermoso y me genera una satisfacción grande, para eso vine. Muchos piden una vuelta y otros tanto se suben para sacarse fotos”, señala quien se jacta de “haber tenido en brazos al intendente (Gustavo Amati) porque soy muy amigo de Pepe, su padre”.