El vehículo estaba secuestrado en una causa grave. Al revisarlo, descubrieron una posible maniobra ilegal y sumaron una nueva imputación.
Un caso sumó un giro inesperado este martes al mediodía, cuando personal del Destacamento N° 128 del barrio Ferri realizó una nueva verificación sobre un vehículo ya secuestrado en Cipolletti.
El procedimiento se llevó a cabo en la Brigada Rural, donde el rodado permanece retenido en el marco de una causa por privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de arma de fuego y lesiones.
Durante la inspección del automóvil, un Peugeot 206, los efectivos detectaron una irregularidad clave: el número de motor no estaba visible.
Ante esta situación, se convocó a especialistas de la Planta de Verificación Policial, quienes realizaron las pericias correspondientes.
Tras el análisis técnico, los peritos informaron que el número de motor presentaría signos de adulteración, lo que abre una nueva línea de investigación sobre el origen del vehículo.
Con el hallazgo, se dio intervención a la fiscalía en turno, que dispuso la apertura de un legajo preliminar.
Además, se sumó una nueva imputación contra el propietario del auto, quien ya se encuentra detenido en el marco de la causa principal.
Un joven de 21 años terminó detenido en Allen tras protagonizar una persecución que tuvo de todo: maniobras peligrosas, fuga a alta velocidad y una caída que selló su destino. Todo comenzó cuando intentó esquivar un control policial mientras hacía acrobacias con una moto en pleno centro.
El procedimiento ocurrió durante la madrugada de este miércoles, mientras efectivos de la Comisaría 6° realizaban tareas de prevención. Al llegar a la intersección de San Martín y Juan B. Justo, en la plaza central, detectaron a dos motociclistas realizando maniobras indebidas y generando ruidos molestos.
Al notar la presencia policial, uno de ellos logró escapar rápidamente. El otro, en cambio, aceleró y desató una persecución que se extendió por varias cuadras.
El joven huyó hacia el este por calle Belgrano, luego tomó por Jujuy y continuó por Irigoyen —la avenida que conecta con la Ruta Provincial 65— antes de dirigirse hacia la zona norte, en dirección al sector del aeródromo.
La fuga terminó de manera abrupta cuando, al circular por un tramo de ripio en la calle Sorondo, perdió el control de la moto y cayó al suelo. En ese momento fue reducido por los efectivos.
Tras la detención, se constató que el rodado en el que circulaba había sido robado, lo que agrava aún más su situación judicial.