El sujeto salió el Penal de Cipolletti y se presentó en la casa de su madre borracho y drogado. Le ordenaron la prohibición de acercamiento y realizar un tratamiento psicológico.
Un hombre de Cinco Saltos que el 1 de enero último fue liberado del Establecimiento Penal de Cipolletti tras cumplir una condena por violencia de género agredió a su madre y tiene prohibido acercarse a ella.
La mujer presentó la denuncia el lunes en la Comisaría de la Familia de la localidad rionegrina. Detalló un hecho que sucedió cuando estaba en su casa y apareció su hijo identificado como MAN, “en estado de ebriedad y drogado” y ante el pedido que se retirara del domicilio, tuvo que intervenir personal de la Comisaría 7ma. En el escrito también puntualizó que el muchacho había estado preso y que salió el primer día del año.
Se inició un expediente por violencia familiar que fue remitido al Juzgado de Paz, cuyo titular subrogante Mariano Larrasolo se comunicó telefónicamente con la víctima, quien aclaró que “en oportunidades anteriores han habido hechos de agresiones físicas ante la presencia del denunciado en el domicilio y que le da mucho miedo que pueda volver a venir”.
El magistrado sostuvo que, de acuerdo a lo relatado en la denuncia policial y lo que le dijo en la conversación con él, se advierte la “presencia de indicadores de violencia en el vínculo entre los involucrados”.
Pero también recalcó que “de continuar con el estado de cosas tal cual se encuentran, la Sra. ( ) continuaría bajo un riesgo potencial en su integridad psicofísica, haciendo temer un desenlace incierto que es necesario prevenir ante la presunción de que hechos de la misma naturaleza o quizás de una gravedad mayor puedan volver a ocurrir”.
Ante ese escenario Larrasolo dispuso medidas cautelares por un término “provisorio y prudencial”, de 90 días, para evitar riesgos.
En este marco resolvió que MAN tiene prohibido acercarse a su madre, tanto en forma personal como en su domicilio. También deberá “abstenerse de producir incidentes, proferir agravios, realizar actos molestos o de hostigamiento”, lo mismo que efectuar reclamos de cualquier índole y por cualquier medio, incluso mensajes de texto mediante telefonía celular, uso de redes sociales de Internet.
Además el hijo tendrá que realizar de manera obligatoria tratamientos psicoterapéuticos a través de “programas reflexivos, educativos, de prevención y erradicación de la violencia familiar, a fin de internalizar su responsabilidad, abandonar y deslegitimar sus comportamientos violentos”.
Para ello deberá concurrir de forma “inmediata” al Servicio de Salud Mental del Hospital de Cinco Saltos o ante el Centro de Salud de similares características mas cercano a su domicilio.
Para la mamá, el juez también dispuso que deberá recibir asistencia médica y psicológica, para lo que deberá recurrir al sistema público de salud u organismos no gubernamentales especializados en la prevención y atención de la violencia familiar. Le proponen también presentarse en el hospital de la misma localidad.
Le aclararon al hijo que en caso de detectar incumplimientos a las reglas establecidas, podría ser acusado por desobediencia a una orden judicial y se le dará intervención al Ministerio Público Fiscal.
Asimismo el juez añadió que se pondrá en conocimiento lo resuelto al Juzgado de Familia de turno para que intervenga en el marco de la Ley 3040.