Dos hombres terminaron detenidos tras un operativo que comenzó por un disturbio familiar y derivó en una escena de máxima tensión.
Lo que comenzó como una intervención policial por un presunto conflicto familiar terminó convirtiéndose en un violento procedimiento que dejó dos detenidos, agresiones a efectivos y una empleada policial lesionada.
Todo ocurrió durante la madrugada de este miércoles, cuando personal del Destacamento 178° acudió a un domicilio tras recibir un alerta por disturbios.
Pero al llegar, la situación escaló rápidamente.
Según informaron fuentes policiales, al advertir la presencia de los uniformados, uno de los hombres involucrados decidió escapar corriendo.
De inmediato comenzó una persecución que se extendió por distintas calles del sector, mientras los efectivos intentaban darle alcance.
Finalmente, lograron interceptarlo justo cuando intentaba ingresar nuevamente a una vivienda.
Cuando parecía que el operativo terminaba, la tensión aumentó todavía más.
Al momento de ser reducido, el hombre comenzó a resistirse violentamente y agredió físicamente a los policías que intentaban detenerlo.
La situación obligó a solicitar refuerzos de otras unidades para controlar el procedimiento.
En medio del operativo ocurrió otro episodio inesperado.
Familiares del hombre intentaron impedir la detención y otro sujeto intervino para obstaculizar el trabajo policial, generando forcejeos y momentos de gran desorden.
En medio de ese caos, un perro que se encontraba dentro de la vivienda atacó a una empleada policial y le provocó lesiones.
Ante la escalada de violencia, los efectivos utilizaron elementos disuasivos para controlar la situación y evitar que el incidente pasara a mayores.
Finalmente, ambos hombres fueron reducidos y trasladados a la unidad policial.
La Fiscalía de turno dispuso que permanezcan detenidos mientras avanza una causa judicial por atentado y resistencia a la autoridad.