En la segunda jornada por el homicidio de Paulo Moncada se proyectó un video del momento del hecho. También declararon peritos, un policía, una médica y vecinos del sector donde ocurrió el hecho.
En la segunda audiencia del juicio por jurados populares por el homicidio a tiros de Paulo Moncada que se realiza en los tribunales cipoleños, este martes por la mañana declaró el médico forense del Poder Judicial Gustavo Breglia, quien intervino durante el proceso investigativo para definir el alcance de la prisión preventiva del acusado, Ramón Zalazar, a raíz de las dificultades que padece para movilizarse debido a una afección en una de sus piernas.
Por ese motivo el Zalazar estuvo preso en su casa, hasta que tuvo una evolución favorable y volvió a la Comisaría 4ta, donde se encuentra cumpliendo la detención por el hecho ocurrido el 10 de noviembre de 2022 en la toma Los Médanos, ubicada en cercanías al barrio Costa Norte.
Durante el testimonio del profesional reprodujeron el video de una camara de seguridad de un comercio vecino a donde ocurrió el crimen, una de las evidencias relevantes tanto para la Fiscalía, representada por Santiago Márquez Gauna (jefe), Martín Pezzeta y Juan Pablo Escalada como para la defensa, a cargo de Michel Rischmann, aunque por distintas circunstancias.
En las imágenes, que son de baja calidad, se pudo observar el momento en que una persona caminaba por la calle junto a una mujer y dos jóvenes, y que en un momento extrae un arma de entre sus ropas y dispara, aunque no se pudo observar el blanco de su ataque.
Breglia fue consultado por la Fiscalía acerca de si el autor de los tiros es el acusado, pero el profesional tras aclarar que el video no es claro, expresó que no puede asegurar que fue Zalazar, aunque tampoco desestimarlo de manera terminante.
Consultado por Rischmann, el testigo manifestó que se observó una figura desplazándose unos metros caminando, y que en un momento “trota”.
El detalle no es menor para la estrategia de la defensa del acusado, ya que sostienen que no fue él quien gatilló el arma y lo apuntala en el hecho de que la persona que aparece en el video se moviliza sin dificultades, mientras que Zalazar padece una renguera.
De allí que cuando el médido indicó lo del trote, el abogado satisfecho dio por terminado su interrogatorio.
Otro aspecto que se debatió fueron los resultados de los peritajes que le realizaron al acusado en busca de residuos en sus manos compatibles con el disparo de un arma de fuego, la que no fue hallada.
Martín Arce, geólogo de la Universidad de Río Negro que a pedido de la Justicia, analizó las muestras tomadas a Zalazar para determinar la existencia de ese tipo de vestigios. Manifestó que estudió las muestras de ambas manos con resultados negativos, lo mismo que un informe ampliado que le pidieron posteriormente.
En la misma línea se expresó Cecilia Zeoli, licenciada en Criminilaística, quien describió la mecánica de un disparo y el contenido del gas que se desprende. Explicó que hay tres tipos de partículas que se liberan cuando se jala un gatillo: características (del uso de un arma); consistentes y asociadas comunmente. Detalló que no encontró rastros de partículas características, las que no dejan dudas que son producto de un disparo.
En cambio detectó elementos consistentes, compatibles con las del disparo de un arma, pero que también pueden provenir de otras fuentes, y también asociadas comunmente, que se encuentran en el ambiente.
Posteriormente se presentó Simón Mendoza, policía de la Brigada de Investigaciones, quien trabajó en la pesquisa el día del hecho, ya que luego salió de licencia. Tras describir su conocimiento del ambiente delictivo local, expresó que halló las imágenes de la cámara de seguridad del comercio vecino y que el primer sospechoso que surgió fue el de Zalazar, a quien conocen como “Negui”.
Agregó que lo identificó en el video porque ya lo conocía, dado que lo había investigado por otro hecho ocurrido en septiembre de 2022. También quedó de relieve que el imputado es hijo de María Espinoza, referente de la toma La Cascada, quien ha sido cuestionada por manejarse con desmedida autoridad.
Moncada y Zalazar eran amigos y se los vehía juntos por el barrio. La versión la respaldó el encargado de una chacra cercana, quien recordó que en una oportunidad habían ingresado a robar uvas a la finca. Dijo que el propietario los denunció y que la policía secuestró un R12 propiedad de Moncada. Destacó que poco después Moncada fue a su casa a pedir que retirara la denuncia porque quería que le devolvieran el auto. Aseveró que fue en actitud prepotente y que él le tenía miedo porque se comentaba que andaba armado.
También recordó que ambos hombres habían roto la relación de amistad por un terreno.
Posteriormente declaró una médica del hospital que atendió a Moncada en el hospital cuando llegó herido con dos horificios de bala en el abdomen y en tórax. Describió que ingresó caminando y que hablaba. También que por sus dimensiones físicas tuvieron dificultades para reposarlo en una camilla y que por ese motivo no le realizaron una tomografía ya que no ingresaba al tomógrafo. Indicó que el aparato admite personas de hasta 120 kilos, y Moncada excedía ese límite.
Por último declaró otro vecino del barrio propuesto por la defensa que dijo conocer a Zalazar. Dijo que lo había visto utilizar muletas y que tenía conocimiento que lo habían internado.
Ante la consulta puntual respondió que no lo había visto correr. También señaló que conocía a la madre de Zalazar, María Espinoza.
La segunda parte de la jornada continuaba en la tarde de este martes.
Mientras que el miércoles habrá doble turno. Por la mañana seguirá la ronde destigos. A partir de las 14 será el turno de los alegatos de clausura y las intrucciones finales al jurado popular, para luego dar paso a la deliberación a la espera de un veredicto.