Una banda compuesta por al menos cuatro hombres dio el golpe en una finca del Alto Valle. Uno solo fue atrapado. Una rastro de sangre lo incriminó.
A tres años y seis meses de prisión efectiva fue condenado uno de los integrantes de una banda armada que se apoderó de una suma no precisada de pesos, dólares y teléfonos, en un asalto cometido en un horno de ladrillos de Sargento Vidal hace poco más de dos años.
Fue un atraco sumamente violento y efectivo, porque todo indica que tenían el dato que allí había una abultada suma de dinero, y además golpearon salvajemente a dos personas que se encontraban en la finca, hasta que finalmente les entregaron el botín que buscaban. Una de las víctimas resultó herida en la cabeza con 12 puntos de sutura.
El hecho ocurrió el 2 de agosto del 2024 alrededor de las 21:21en una finca ubicado en la zona de la localidad donde se desarrolla la producción ladrillera. Según reconstruyó la Fiscalía, CNNB (así lo identifican en el fallo recientemente conocido) llegó al predio con otros tres sujetos a bordo de un auto Chevrolet Astra color blanco. El auto salió rápidamente y volvió a Sargento Vidal, un dato que se pudo corroborar, mientras que bajaron los otros tres, supuestamente portando armas de puño y escopetas, quienes irrumpieron sorpresivamente y comenzaron a golpear a los residentes.
Efectivos de la Brigada de Investigaciones que trabajaron para esclarecer el asalto lograron llegar hasta CNNB por distintas evidencias que fueron colectando. Contaban con la declaración de los damnificados y vecinos que los asistieron y también imágenes de las cámaras de seguridad del sistema 911 ubicadas sobre la Ruta Nacional 151 que muestran al Astra utilizado en el hecho cuando llegar al horno y luego cuando retorna a la localidad.
Pero además hubo un detalle que incriminó de manera irrefutable a CNNB: en el ataque rompió la luneta de un auto de los ladrilleros, y se cortó una mano, dejando un rastro de sangre en el vidrio. Esas muestras luego se analizaron en el Laboratorio de Genética Forense de Bariloche, a cargo de Silvia Vanelli Rey, que determinó que el perfil genético coincidía con el acusado.
CNNB fue imputado en principio por el delito de “robo agravado por el uso de arma de fuego”, y quedó en prisión preventiva, aunque de cumplimiento domiciliaria porque asiste a su madre enferma.
Sin embargo, la pesquisa luego no logró establecer si el sujeto golpeó con un arma o con las manos a la víctima que resultó lesionada. Por ese motivo la calificación mutó a “robo calificado por ser cometido en poblado y en banda”.
Semanas atrás se realizó una audiencia en la que la Fiscalía representada por Leandro López con el adjunto Bruno Lomazzi y el defensor particular Rubén Antiguala, le informaron a la jueza María Florencia Caruso Martín que habían consensuado cerrar la causa mediante un juicio abreviado, que requería la confesión del acusado a cambio de una pena atenuada.
El acuerdo establecía un castigo de 3 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo. Se aclaró que el asaltante no contaba con antecedentes computables, pero se consideró que “el hecho ha sido grave por eso se alejan del mínimo”.
En cuanto a la modalidad, concertaron que sea de manera domiciliaria, como viene cumpliendo la prisión preventiva desde julio. La defensa explicó que le otorgaron el beneficio para que pueda seguir cuidando a su madre, que sufre una enfermedad auto inmune que le produce la inflamación de su cuerpo. “Hoy desempeña un rol importante en el cuidado” de la madre indicó un informa social.
CNNB aceptó la propuesta de juicio abreviado, con lo que quedó asentado que admitía haber cometido el hecho. Las víctimas también prestaron conformidad. La jueza Caruso Martín no objetó la propuesta y dictó la condena en los términos acordados por las partes. Destacó las pruebas aportadas por la Fiscalía y la confesión del acusado. También consintió que continúe cumpliendo la pena en su casa. Ahora falta atrapar al resto de los miembros de la banda.