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Aguardan el fallo que definirá si un policía queda preso

El cabo orense Darío San Martín fue condenado a pena de cuatro años de cárcel por darle un balazo en la cara a un joven en un control callejero. Pero la sentencia no está firme porque fue impugnada.

En las próximas semanas, el Tribunal de Impugnación provincial confirmará su pronunciamiento en relación a la presentación impulsada por un policía orense que fue condenado por balear a un trabajador cipoleño. El uniformado, Darío San Martín, debe cumplir una pena de cuatro años de prisión efectiva pero la sentencia no se encuentra firme.

San Martín cumplía funciones en la Comisaría 26 de la localidad de Fernández Oro y fue llevado a juicio oral por un violento incidente ocurrido el 10 de octubre de 2021 durante un control policial de rutina.

En una calle orense, el cipoleño Fernando Sosa detuvo la marcha de su vehículo y se produjo el repudiable hecho.

“San Martín se acercó a la ventana del conductor del vehículo y efectuó un disparo a corta distancia con un arma larga tipo escopeta calibre 12”, precisó la fiscal Vanina Bravo en la inicial audiencia de formulación de cargos. Agregó que el cabo no se encontraba habilitado para el uso de armas largas antitumulto y que no ejecutó la ley provincial 4562 que describe la conducta de funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.

"La pasé bien fulero"

El salvaje escopetazo le fracturó la mandíbula a Sosa y tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Luego, le colocaron una prótesis. En un diálogo con este diario, remarcó las múltiples consecuencias en su salud: “La pasé bien fulero”, precisó.

La víctima fue querellante en la causa penal y recién el año pasado, San Martín fue juzgado. Un tribunal integrado por los jueces Florencia Caruso, Julio Sueldo y Marcelo Gómez lo declaró culpable por el delito de lesiones graves, agravadas por el uso de arma de fuego y por ser el acusado integrante de una fuerza policial en ejercicio de sus funciones.