Los primeros días de marzo el veterinario de la División Canes de la Policía, Sergio Gómez, tomó muestras de contenido gástrico y del duodeno de algunos de los perros que se sospecha fueron envenenados en diferentes plazas de la ciudad y mañana se podrían conocer los resultados.
Las pruebas corresponden a un dogo y un ovejero alemán que podrían haber muerto por envenenamiento.
El objetivo de las autopsias es el de determinar si había residuos de una sustancia tóxica dentro de los animales examinados y si luego de morir eliminaron parte del componente sobre la tierra donde los cuerpos fueron enterrados.
Según se conoció, fueron realizadas específicamente para determinar la presencia de organosfosforados, un compuesto orgánico usado para el control de plagas. Si los resultados dan negativo, deberán retomar la investigación para determinar cuál fue la sustancia tóxica que terminó con la vida de al menos 10 perros. Están llevarían mucho más tiempo.
Matanza de perros: hicieron dos autopsias
Una mascota muerta y otra más grave por "órganos fosforados"