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Le salvaron la casilla a un abuelo

Los vecinos echaron a un usurpador que quería quedarse con todo.

El cariño y la solidaridad de los vecinos impidieron ayer que un hombre de avanzada edad se quedara sin su humilde vivienda, en el asentamiento Nuevo Ferri. Cuando el anciano se encontraba ausente de su hogar, una persona que sería su ex yerno le ocupó la casilla, le desparramó en la calle los muebles y enseres que había adentro y hasta utilizó la madera y otros materiales combustibles de las instalaciones para hacer un asado.

Sin embargo, el usurpador, que había llegado acompañado por algunos amigos (cinco hombres y cuatro mujeres), se encontró con la furia y determinación de los habitantes de las casas próximas, quienes hicieron cuanto estuvo a su alcance para echar a los intempestivos intrusos. La situación se hizo tan tensa que la Policía se hizo presente en el lugar aunque no intervino por tratarse de un litigio en una toma.

A la larga, la presión y la calentura de los vecinos se volvieron tan intensas que el intruso y sus acompañantes, que se movilizaban en dos automóviles, se tuvieron que retirar, y así el abuelo pudo volver a ocupar su vivienda.

La víctima del episodio se llama Luis Gómez, tiene 71 años y vive en el lugar hace unos seis años. Es muy querido por toda la comunidad, en la que se dedica a diversas changas, sobre todo de jardinería.

Ayer por la mañana se ausentó de su hogar para asistir a una iglesia y expresar su religiosidad, según fuentes consultadas.

El vacío en que quedó su hogar fue aprovechado por su ex yerno, que de inmediato se metió en el inmueble, donde tenía intenciones de asentarse en forma definitiva. Al parecer, el hombre, que se apellidaría Oyarzo, hace algún tiempo había tenido permiso de Luis para asentarse en una parte del lote. Sin embargo, su porfía, cierta brusquedad y una no oculta y ayer evidenciada intención de quedarse con todo, llevaron a que el septuagenario decidiera rechazar su presencia. Por eso la bronca colectiva estalló ante el injusto desalojo que se pretendía concretar y al mediodía, y durante unas tres horas, los pobladores de los alrededores se esforzaron y consiguieron que el invasor se fuera. Las fuentes vecinales indicaron que durante la presencia de los extraños habrían desaparecido 1500 pesos.

El sujeto rompió las instalaciones

Comida, bebida y música

El frustrado usurpador y sus amigos le desarmaron la casilla al anciano e hicieron un fuego para un asado, bien regado y con música de fondo. Para los vecinos de la víctima, fue un crimen insoportable.

Si vuelve, lo echan otra vez

Se afirma que el sujeto que intentó la invasión sería de Belisle. Si los vecinos no lo quieren, es improbable que regrese.